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"Las portavoces del apocalipsis de la izquierda hablan de la familia como una cárcel para el empoderamiento femenino". Rafael Núñez, portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Popular en la Asamblea de Madrid y secretario nacional de inmigración, vuelve a nuestros estudios con su taza de platino para hablar de la regularización extraordinaria que quiere llevar a cabo el Gobierno central. No obstante, por el camino se han escapado otros frentes que preocupan, pero, según qué ideología gobierne, no preocupan: el camino hacia el "suicidio demográfico" por la baja o casi nula tasa de natalidad.
Y es que, algunas corrientes de pensamiento abanderadas también por partidos políticos no ayudan en el invierno demográfico que atraviesa España. La concepción de la familia como una lacra y no como ese lugar "donde te van a querer incondicionalmente" está teniendo consecuencias en una juventud que, al parecer, entiende la paternidad y la maternidad como "una carga". Es más, Núñez considera que "una parte importante de los problemas psicológicos de la sociedad actual tiene que ver con haber abandonado formas de organización social que nos protegían de nuestra propia fragilidad".
Ahora bien, "fiar la solución a este problema a importar inmigración para que sean ellos los que tengan hijos me parece hasta racista", sostiene el parlamentario, quien adelanta que, si nos apoyamos exclusivamente en este método, "España puede quedar irreconocible", algo que "igual a Irene Montero le parece hasta fantástico". Así se ha referido Núñez a la eurodiputada de Podemos, quien no dudó en hablar de la "teoría del reemplazo" durante una de sus ponencias, asegurando que se necesitaban migrantes para "barrer a fachas", entre otras cuestiones "de odio", "siempre está enfadada esta mujer".
No obstante, cabe preguntarse por qué el Partido Popular está en contra de la regularización "masiva" que quiere realizar Pedro Sánchez cuando su propio partido, liderado por José María Aznar, realizó dos procesos similares durante los años 2000 y 2001. "No tiene nada que ver por una razón, porque en la época de Aznar teníamos aproximadamente a 400.000 personas de origen extranjero; hoy tenemos a 9,5 millones de personas", incide Núñez, añadiendo que la propuesta del presidente popular, que sí presentó en las Cortes Generales, incluía una norma por la cual "cada uno de los inmigrantes regularizados tenía que aportar un certificado de penales".
A este respecto, el parlamentario ha arrojado un dato para esclarecer la situación nacional: "Hoy en España hay más marroquíes que asturianos". ¡Dale al Play y no te pierdas nada de esta entrevista!