El municipio de San Lorenzo de El Escorial ha acogido durante los días 6, 7 y 8 de febrero la III Academia de la Juventud Madrileña, organizada por Nuevas Generaciones de Madrid bajo el lema “La Generación Z no está perdida”. El encuentro, que según destacó la organización reunió a más de 700 jóvenes a lo largo del fin de semana, contó con la participación de diversas personalidades del ámbito político, social y mediático, entre ellas la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; el torero Andrés Roca Rey; la exdirigente del Partido Popular Vasco, María San Gil; el jefe de Gabinete de la Comunidad de Madrid, Miguel Ángel Rodríguez; y el periodista Vito Quiles.
El presidente de Nuevas Generaciones de Madrid, Ignacio Dancausa, intervino durante el acto con un discurso centrado en la situación actual de la juventud en España y en los principales retos que, a su juicio, afronta su generación. Durante su intervención, Dancausa rechazó que la polarización política tenga su origen en el uso de las redes sociales y la vinculó directamente a las dificultades económicas y sociales que viven los jóvenes. "Hay polarización porque las cosas van mal en España y porque la situación de los jóvenes no puede ser peor, y si quieres acabar de verdad con la polarización, lo que tienen que hacer es que los jóvenes podamos comprarnos una casa, es hacer que sea posible ganarse la vida en España y es hacer que las calles vuelvan a ser seguras como eran hasta hace bien poco", sentenció.
Según afirmó, el problema radica en que las condiciones de vida han empeorado, especialmente en ámbitos como el acceso a la vivienda, la estabilidad laboral o la seguridad, y sostuvo que la moderación en el debate público llegará cuando los jóvenes puedan desarrollar un proyecto de vida con normalidad. En este sentido, aseguró que mientras el Gobierno no mejore las condiciones materiales de la juventud, esta no permanecerá en silencio ni rebajará su nivel de crítica. Uno de los ejes principales de su discurso fue el acceso a la vivienda, que calificó como una de las mayores preocupaciones de su generación.
Dancausa reconoció que históricamente comprar una casa ha sido un objetivo difícil, pero subrayó que en la actualidad el incremento del precio de la vivienda avanza a un ritmo muy superior a la capacidad de ahorro de los jóvenes. En su opinión, esta situación impide la emancipación y retrasa la posibilidad de formar una familia, lo que, según expresó, tiene consecuencias directas sobre el futuro del país.
En este contexto, reclamó políticas orientadas a aumentar la construcción de viviendas y criticó las medidas que, a su juicio, se basan en regular, limitar o prohibir en lugar de fomentar la oferta. Asimismo, defendió que el éxito de una nación se mide por la capacidad de sus jóvenes para independizarse sin arruinarse y reclamó empleo estable y capacidad de ahorro como condiciones básicas para poder acceder a una vivienda.
Lo que tienen que hacer es que los jóvenes podamos comprarnos una casa
El presidente de NNGG Madrid también abordó la situación del mercado laboral, denunciando la precariedad y los bajos salarios que afectan a muchos jóvenes. Según señaló, "el Gobierno no quiere que los jóvenes seamos libres y productivos, quieren que todos seamos dependientes, los que venían a instaurar esa dictadura del proletariado, han resultado ser la mayor amenaza para los trabajadores y han creado en España la dictadura del subsidio". En este sentido, defendió que los jóvenes quieren trabajar y progresar, pero no aceptan hacerlo en condiciones que consideren indignas o insuficientes para desarrollar un proyecto de vida.