Gabriel Rufián se ha animado a hablar en el Congreso de la teoría del “gran reemplazo” de la que habla la extrema derecha “y también, a veces, la derecha”. Abascal habla de la regularización extraordinaria de personas migrantes como un proceso bajo el que subyace una “intención real que ya nos han contado y es sustituir a los españoles que no les gustan y que no les votan”.
“No lo digo yo”, dice Abascal refiriéndose al Ejecutivo de Pedro Sánchez y añadiendo que “lo han dicho las señoras que les han apoyado y que tenían sentadas en el Gobierno, que van a seguir con un proceso de ayudas sociales y de nacionalizaciones”. Es cierto que Irene Montero ha hablado recientemente de un “reemplazo”, pero “de fachas, de racistas y de vividores”. La eurodiputada de Podemos y exministra de Igualdad ha instado a la ciudadanía a huir de “los bulos” relacionados con la regularización de inmigrantes que ha aprobado el Consejo de Ministros y pide a “las personas migrantes y racializadas que no nos dejen solas con tanto facha”.
En términos similares, el portavoz de ERC asegura que “es cierto que nos están reemplazando, pero no por gente de fuera sino por mala gente”. “Ser un chungo está de moda y solamente la mala gente, entre la verdad y la mentira dañina, elige la mentira”. “Nunca antes ha habido tanto acceso a información veraz y tanta mala gente dedicada a manipularla”, insiste Gabriel Rufián poniendo como ejemplo el bulo que dice que “el Gobierno regularizará a medio millón de personas para que les voten”. “Como ustedes saben, sin nacionalidad no se vota, al menos al Gobierno”, recuerda el diputado, ya que el proceso de regularización de estas personas migrantes no supone la obtención directa a la nacional, requisito indispensable para votar en una elecciones generales.
Rufián añade que “si vas por según qué barrios de Madrid, aquello parece Caracas, por el acento” y asegura que esto no se interpreta como consecuencia de ese supuesto “gran reemplazo” porque no va realmente del odio a los migrantes, sino a “los migrantes pobres”. “Lo que viene no es lo de siempre”, avisa el diputado, convencido de que “vienen ilegalizaciones, encarcelamientos, cierres de medios de comunicación e imputaciones por la cara”. “Así que o hablamos entre nosotros y nosotras o nos vamos al carajo”, insiste Rufián mientras afirma que “quien crea que el fascismo se va a frenar en su frontera se equivoca mucho”.
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