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Aena plantea invertir casi 13.000 millones para reforzar la capacidad aeroportuaria
El nuevo plan inversor busca evitar cuellos de botella que frenen el crecimiento económico; el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas será clave ante la presión de demanda
Nacional |

El gestor aeroportuario Aena ha aprobado una ambiciosa propuesta de inversión de 12.888 millones de euros para el periodo 2027-2031, en el marco del nuevo Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA). El plan, que deberá ser validado por el Gobierno, prevé una subida media anual de las tarifas de 0,43 euros por pasajero, con el objetivo de financiar la ampliación y modernización de la red de aeropuertos en España sin comprometer su competitividad.

Desde el punto de vista económico, el nuevo ciclo inversor supone uno de los mayores esfuerzos en infraestructuras de transporte de la próxima década y se presenta como una palanca estratégica para sostener el crecimiento del turismo, el comercio exterior y la movilidad empresarial. La compañía defiende que las infraestructuras aeroportuarias no pueden convertirse en un freno para la expansión económica de los territorios, especialmente en un contexto de alta demanda y previsión de 1.690 millones de pasajeros acumulados entre 2027 y 2031.

Madrid, en el centro del nuevo ciclo inversor

En este escenario, el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas ocupa una posición estratégica. Como principal puerta de entrada internacional del país y uno de los grandes hubs europeos, su capacidad técnica se aproxima progresivamente a sus límites en determinadas franjas y operaciones. Las futuras actuaciones de ampliación y mejora serán determinantes para que la Comunidad de Madrid mantenga su liderazgo como nodo logístico, financiero y turístico del sur de Europa.

El peso de Barajas en la economía madrileña es estructural: articula el turismo internacional, impulsa la actividad hotelera y de servicios, facilita la implantación de multinacionales y refuerza el papel de Madrid como centro de conexiones entre Europa y América Latina. Cualquier restricción de capacidad podría traducirse en menor conectividad y pérdida de oportunidades de inversión.

Por ello, la propuesta de Aena contempla actuaciones orientadas a ampliar instalaciones, modernizar sistemas tecnológicos, reforzar la seguridad y avanzar en sostenibilidad, todo ello manteniendo la operativa aeroportuaria activa durante las obras para evitar impactos en la conectividad.

Subida moderada para sostener la competitividad

Pese al volumen de inversión -9.991 millones de euros regulados dentro del DORA-, Aena plantea un incremento medio anual de solo 43 céntimos por pasajero. La cuantía final variará según el tamaño del aeropuerto, siendo inferior en las infraestructuras medianas y pequeñas.

La compañía subraya que las tarifas seguirán situándose entre las más competitivas de Europa y que el impacto en el precio final de los billetes será prácticamente inapreciable. En términos económicos, el ajuste tarifario se presenta como una fórmula de equilibrio: garantizar capacidad futura sin trasladar costes significativos al usuario ni comprometer la conectividad aérea.

Inversión para sostener el crecimiento

El plan supone un cambio de ciclo tras dos periodos regulatorios con inversiones limitadas y centradas en mantenimiento y adaptación normativa. Según Aena, las fuertes inversiones ejecutadas entre 2000 y 2010 permitieron absorber el crecimiento posterior y afrontar con solidez crisis como la financiera de 2008 o la derivada de la COVID-19.

Ahora, con una red de aeropuertos tensionada por el aumento del tráfico y ante una previsión de desaceleración moderada tras la recuperación postpandemia, la prioridad es evitar cuellos de botella que comprometan la movilidad y el crecimiento económico.

El presidente y consejero delegado de Aena, Maurici Lucena, ha defendido que se trata de un “desafío de país” y ha insistido en que las ampliaciones convivirán con la operativa diaria, manteniendo altos estándares de calidad mediante 26 indicadores más exigentes en materia de satisfacción, tiempos de espera, sostenibilidad y eficiencia tecnológica.

Tramitación en marcha

Tras su aprobación por el Consejo de Administración de Aena, el documento será remitido a la Dirección General de Aviación Civil y a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), antes de su aprobación definitiva por el Consejo de Ministros, prevista como máximo en septiembre.

Si el plan recibe luz verde, España afrontará uno de los mayores programas de inversión aeroportuaria de su historia reciente, con Madrid como epicentro estratégico y con el objetivo explícito de blindar la competitividad económica y la conectividad internacional en la próxima década.