“Nadie estará a salvo hasta que paremos los pies a Estados Unidos”. Este es el diagnóstico de la situación que hace Ione Belarra, convencida de que “EEUU y quienes se creen los dueños del mundo continúan su plan de colonización y control de pueblos y recursos estratégicos totalmente a su antojo”. La secretaria general de Podemos considera que esto llega después de haber asistido “a un genocidio en directo sin que nadie mueva un dedo” y asegura que “el mundo necesita un nuevo orden”.
La formación morada ha asistido a la movilización ciudadana que se dio lugar frente a la embajada de Estado Unidos en Madrid, el pasado 4 de enero, un día después del ataque de EEUU en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro. “No van a parar”, insiste Belarra, segura de que la estrategia de Trump pasa por imponer “la ley del más fuerte” con el objetivo de que, a nivel internacional, “se imponga quien tenga un mayor poder militar y económico”. La portavoz de Podemos cree que tras este movimiento de Trump, a quien califica de “terrorista”, está “ganar esa guerra comercial que tiene abierta con China”.
Podemos apuesta por la ruptura de relaciones con Estados Unidos, señalando la salida de la OTAN como el primer paso en esta dirección. “Mientras sigamos siendo socios militares de una amenaza para el mundo, como son Trump y los Estados Unidos, estamos siendo cómplices como lo hemos sido del genocidio en Palestina”, dice Ione Belarra, definiendo lo sucedido en Venezuela como “una agresión militar sin precedentes”. La portavoz de la formación entiende que “la gente decente en todo el mundo debemos levantarnos y parar los pies a este terrorista que es Donald Trump”.
Critica también la actitud del Gobierno de España. Belarra señala que “no ha sido capaz de nombrar a Estados Unidos en sus declaraciones” y, por su parte, el Ejecutivo central firma un comunicado junto a Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y México para expresar su “preocupación frente a los hechos ocurridos en Venezuela”. Pedro Sánchez asegura que “España no reconoció al régimen de Maduro, pero tampoco reconocerá una intervención que viola el derecho internacional y empuja a la región a un horizonte de incertidumbre y belicismo”.