Alfonso Serrano vuelve a dar la cara por su compañero de partido y alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, tras las nuevas informaciones que han saltado a la palestra. Audios que evidenciarían una reunión del partido en la que se acusa a la ex número dos de Bautista no solo de no acudir a los cauces para denunciar ese acoso contra el alcalde, sino que el PP tenía acusación contra la denunciante por una posible filtración de información al PSOE de la ciudad, algo que la afectada niega también en el mismo audio.
El secretario general del Partido Popular en Madrid ha dado unas explicaciones muy similares a las que concedió ayer en la Asamblea, poniendo la nota de color en la ofensiva judicial que están planteando desde el partido por las posibles injurias que se están vertiendo, y cuestionando de nuevo la veracidad de los audios. "Si tienen el audio completo, porque la reunión fue de más de dos horas, que lo publiquen", pide el popular.
Por primera vez, Serrano ha reconocido que el partido recibió un correo electrónico del abogado de la exconcejala en el que se mencionaba explícitamente el término "acoso sexual". Sin embargo, ha justificado que no se activó el protocolo interno porque, según su versión, en las reuniones posteriores la denunciante no ratificó esos hechos o no aportó pruebas que lo sustentaran, manteniendo que se trataba de un conflicto de "ámbito laboral".
El popular ha dejado claro que se siente "utilizado" por parte de la ex concejala porque, pensando que buscaba su ayuda, "grabó la conversación". Además, en cuanto a estas expresiones: "Te ficha Manuel, te tira los tejos, tú le das calabazas y a partir de ahí todo cambia... ¿Estamos hablando de esto?", Serrano asegura que fue una "pregunta de contraste", estaba intentando "traducir" lo que ella decía para ver si había algo con relevancia penal.
Serrano argumenta ahora que la denuncia actual es una "venganza" de ella porque, tras ese episodio y el deterioro de la relación profesional, el alcalde le quitó las competencias. El popular se ha unido a las explicaciones que arrojó ayer mismo el alcalde mostoleño, asegurando que la concejala estaba resentida porque no se le habían dado las competencias que reclamaba, dejando todo en una rencilla por "ambición".
No obstante, la aludida sostiene todo lo contrario. Ella afirma que el alcalde la "fichó" con un interés personal y que, al ser rechazado (las famosas "calabazas"), empezó un proceso de vaciamiento de funciones: le quitaron el despacho, la prohibieron hablar en los plenos o asistir a eventos y, finalmente, fue cesada de sus competencias de gobierno, asegura.
Serrano ha concluido su comparecencia de hoy instando a "cualquier persona que sufra un acoso real a que denuncie en el juzgado" y no ante los medios, un dardo directo a la exedil para cuestionar su credibilidad por no haber judicializado el caso antes. Así mismo, en un ejercicio de cierre de filas total, el secretario general ha protegido a Isabel Díaz Ayuso de cualquier salpicadura, desvinculando a la presidenta de la gestión del conflicto y presentando al PP de Madrid como una institución que actuó con rigor, mientras arremetía duramente contra el PSOE, a quienes ha acusado de "carroñerismo político" y de utilizar una supuesta disputa laboral para intentar ganar en los titulares lo que no consiguieron en las urnas de Móstoles.