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Primeros auxilios en la escuela
La pediatra del Centro de Salud Cuzco de Fuenlabrada, María del Pilar García, nos acerca su experiencia en el CEIP Blasco Ibáñez
Madrid |

Una tarde del mes de septiembre, tras la vuelta de los niños a las clases, la madre de una niña, paciente mía, profesora del CEIP Vicente Blasco Ibáñez, me hizo llegar el deseo que tenían de hacer un recordatorio sobre primeros auxilios, al tener niños que en un momento dado podrían requerir una atención inmediata (alergias alimentarias, asmáticos, diabéticos…). Así que, mi enfermera y yo, nos reunimos con el profesorado, para realizar pequeños simulacros participativos, sobre diferentes casos que pudieran acontecer.

La experiencia fue fantástica, la participación activa del profesorado, la simulación, nos llevaron a recapacitar la importancia de llevar de forma periódica a los centros escolares de nuestro entorno estos mini cursos, con su maxi eficiencia, ampliando su capacidad para prevenir y minimizar las consecuencias de accidentes y otras situaciones que puedan pasar en horario escolar.

Puesto que hablamos de primeros auxilios en la escuela, la información e indicaciones van dirigidas sobre todo a docentes, cuidadores, alumnos y otros trabajadores, pero son útiles también para las familias. Un gran campo abierto al saber sobre educación para la salud. En la escuela/institutos/guarderías, los niños pasan muchos minutos de su vida, sus juegos, sus actividades, sus estados de salud pueden conllevar accidentes o situación médica que requiera una actuación rápida. Y también los propios trabajadores pueden convertirse en personas que requieran ser auxiliadas. Mención especial a la necesidad de capacitarles para identificar signos y síntomas que permitan reconocer precozmente un trastorno psicosocial que requiera atención más especializada.

Quién esté ahí, tendrá que realizar medidas de prevención y actuaciones básicas hasta la resolución del problema o hasta que reciba la atención por profesionales especializados, con el fin de minimizar los daños y facilitar su recuperación. Es de todos conocidos la importancia de una buena y rápida atención, por ello quiero que acercaros a los conceptos básicos que tenemos que tener presente.

La experiencia fue fantástica, la participación activa del profesorado, la simulación, nos llevaron a recapacitar la importancia de llevar de forma periódica a los centros escolares de nuestro entorno estos mini cursos

  • “La prevención es tu mejor amigo”, si evito no necesito actuar. Si conozco los riesgos potenciales y tomo las medidas preventivas oportunas, la mayor parte de los accidentes no ocurrirían. Un entorno escolar lo más seguro posible y la educación del personal y del alumnado son la base de la actuación preventiva en la escuela.

  • “Antes de actuar protégete y protégele”: Es de vital importancia, antes de ayudar, el autocontrol, la capacidad de buscar la serenidad para evaluar nuestra seguridad y la de los demás (si no me cuido, no ayudo y necesitaré ayuda). Evitar ser impulsivos, y gastar unos segundos en una buena observación del escenario, es básico, para actuar e informar al pedir ayuda.

  • “No estás solo, pide ayuda”: En la mayoría de los casos, antes de actuar hay que pedir ayuda o indicar que lo hagan. Disminuirá el tiempo de llegada de atención profesional y permitirá seguir las instrucciones que nos den por teléfono. Si es necesario llamar a emergencias (112) se dará información clara y concisa sobre lugar, estado de salud (inconsciente, asfixia, parada…) como sucedió. No colgar hasta que nos lo indiquen o llegue la ayuda. E informar siempre a los progenitores o tutores del menor.

  • “Que hacer y qué no hacer, ese es el dilema”: Una actuación prudente, que no escasa, nos lleva a sopesar en cada momento y situación que es lo mejor que se puede hacer. De ahí la importancia de estas charlas con simulacros participativos, pues salen a la luz ideas preformadas que nos llevan a realizar acciones no correctas para el individuo en ese instante.

Agradecimiento especial a la que ha sido mi compañera la enfermera Patricia Herrero Gil, y al profesorado del CEIP Vicente Blasco Ibáñez