El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha analizado este miércoles un informe de situación que dibuja un panorama crítico para el futuro energético y urbanístico de la región. El Ejecutivo autonómico señala directamente al Ministerio para la Transición Ecológica, acusándolo de una "inacción" que amenaza con colapsar proyectos estratégicos de vivienda e industria.
La principal alarma del informe recae sobre la propuesta de planificación eléctrica estatal 2025/30. Según el documento elaborado por la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, el plan actual deja sin suministro eléctrico a 116.000 nuevas viviendas proyectadas en los desarrollos del Sureste, afectando a zonas clave como Valdecarros, Los Berrocales, Los Ahijones, Los Cerros y El Cañaveral.
Para el Gobierno regional, este déficit de infraestructuras podría retrasar la entrega de estas casas más allá de 2030, agravando la crisis de acceso a la vivienda en la capital. Además, el informe advierte que la falta de potencia compromete el despliegue de centros de datos y proyectos de inteligencia artificial, vitales para la digitalización de la región.
La Comunidad de Madrid ha recordado que la fragilidad del sistema ya es una realidad. Tras el apagón sufrido el pasado 28 de abril, en las primeras semanas de 2026 ya se han registrado dos activaciones del Sistema de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD), un mecanismo de emergencia que permite interrumpir el suministro hasta tres horas diarias para evitar el colapso de la red.
En este contexto, el consejero Carlos Novillo ha defendido la continuidad de la energía nuclear. Actualmente, más del 40% del suministro de Madrid depende de las centrales de Almaraz y Trillo. El informe es tajante: el cierre de estas plantas dispararía la factura de la luz un 23% para los hogares y un 35% para la industria, además de añadir 22 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera cada año.
A pesar de las tensiones con el Gobierno central, Madrid saca pecho de su gestión interna. La región se ha consolidado como líder nacional en ayudas a la eficiencia, tramitando cerca de 200.000 expedientes vinculados a fondos europeos. El Ejecutivo madrileño concluye que, sin una planificación estatal "rigurosa" que acompañe este esfuerzo regional, la seguridad del suministro y el crecimiento económico de Madrid están en serio peligro.