La crisis en el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso ya no es un goteo, es una riada. Tras el cese del consejero de Educación, Emilio Viciana, la dimisión de dos de sus directores generales y la renuncia al acta de sus tres diputados de confianza, Pablo Posse, Carlota Pasarón y Mónica Lavín, conocidos como "Los Pocholos"; hoy ha caído la pieza que movía los hilos en la sombra, al menos en la cartera de Viciana: Antonio Castillo Algarra.
El director artístico del Ballet Español de la Comunidad de Madrid, mentor de Viciana - y de algún diputado más, como revela y desvela cada Instagram personal- ha dejado el cargo alegando "razones de coherencia política" y completamente "ajenas" al Ballet. Y es que, el tejedor de Madrid parece que ha interpretado la marcha de su pupilo como un corte de hilos en toda regla.
Ante esta marea de despidos, el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, y también portavoz del Gobierno de Ayuso, ha defendido los cambios que se han dado dentro del partido tras la salida de "Los Pocholos", y ha calificado lo sucedido como algo "normal", porque "los cambios se vienen produciendo a lo largo de toda la legislatura", no solo ahora, asegura. No obstante, Miguel Ángel García Martín no ha podido dar respuesta a la cadena de dimisiones que siguen sorprendiendo dos días después de la marcha de Viciana.
Con respecto a la marcha de Castillo Algarra y los motes que este recibía dentro del Ejecutivo regional ("Rasputín" de Ayuso, el "gurú"...), García Martín ha sido muy claro señalando que, aunque "somos un Gobierno abierto" a sugerencias, las decisiones se toman en el Consejo de Gobierno y en los despachos de las distintas Consejerías. ¿Acaso el que hasta hoy era director artístico del Ballet Español no tenía acceso a la Consejería de Viciana?