Hace semanas que se rumoreaba que varias decenas de ex altos cargos socialistas, militantes y ex militantes del PSOE venían agrupándose para conformar una especie de frente común para liderar el post-sanchismo. Se trata de políticos que se muestran críticos con la gestión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y de sus pactos con los partidos independentistas catalanes y vascos; así como con la que llaman izquierda populista. En este grupo, si bien no hay nada formal, estarían personalidades históricas como Felipe González o Alfonso Guerra; ex dirigentes como Eduardo Madina, Susana Díaz o Ignacio Urquizu; ex secretarios generales como el madrileño Juan Lobato, etc.
Este lunes 12 de enero, el ex ministro socialista Jordi Sevilla ha sido el encargado de dar forma a este movimiento que se denomina Socialdemocracia 21 y lo ha hecho presentando un manifiesto de once páginas en el que dan su visión de la coyuntura política y del camino que debe retomar el PSOE, un camino que consideran que se ha perdido por el camino durante la etapa de Pedro Sánchez como líder de los socialistas.
El manifiesto plantea la necesidad urgente de reactivar el proyecto político del Partido Socialista Obrero Español y reforzar la democracia social en España ante un contexto de creciente desigualdad, precariedad laboral y desafección ciudadana con la política.
El documento sostiene que la socialdemocracia nunca ha sido tan necesaria como en las primeras décadas del siglo XXI, al tiempo que denuncia su ausencia del centro del debate político. Según el manifiesto, las transformaciones económicas, sociales, tecnológicas y geopolíticas están deteriorando las condiciones de vida de amplias capas de la población y debilitando la cohesión social.
Por eso reclaman un cambio de rumbo en el PSOE, al considerar que la estrategia actual ha contribuido a la pérdida de apoyos al socialismo y al avance de la extrema derecha. La iniciativa defiende la recuperación de un proyecto autónomo, claramente socialdemócrata, orientado a las mayorías sociales, centrado en los problemas reales de los ciudadanos y abierto al diálogo y al consenso en cuestiones de Estado con la oposición.
El texto critica un modelo de crecimiento económico que, pese a los buenos datos macroeconómicos y de empleo, no se traduce en una mejora real del poder adquisitivo de las clases medias y trabajadoras. El manifiesto señala la precariedad laboral, las dificultades de acceso a la vivienda y el freno del ascensor social como algunos de los principales retos pendientes.
Asimismo, alerta sobre la degradación del debate público, la falta de acuerdos entre las principales fuerzas políticas y la creciente “dictadura de las minorías” parlamentarias, factores que, a juicio de la corriente promotora, están debilitando la calidad democrática y alimentando los extremos y los populismos.
Socialdemocracia 21 se define como un espacio de reflexión y acción política abierto a militantes socialistas y a ciudadanos progresistas no afiliados, con el objetivo de revitalizar una socialdemocracia reconocible, reformista y comprometida con la igualdad, la libertad, la justicia social y el fortalecimiento de las instituciones democráticas.
El texto concluye con un llamamiento a recuperar una política útil, basada en el diálogo, el respeto institucional y la búsqueda de grandes consensos, como vía para ofrecer soluciones reales a los problemas de la ciudadanía y construir un futuro compartido.
Desde el PSOE dicen no tener miedo al debate
Las primeras reacciones a la publicación de este manifiesto no se han hecho esperar. Y desde el PSOE ya ha habido contestación por parte de la secretaria de Estudios y Programas y portavoz adjunta, Enma López. La dirigente socialista ha señalado que el partido no teme al debate interno y ha instado a los promotores de Socialdemocracia 21 a aclarar qué cambio de rumbo quieren.
López se ha cuestionado si lo que pretenden es dejar de subir el Salario Mínimo Interprofesional o revalorizar las pensiones.
No obstante, la portavoz ha mantenido un tono constructivo y ha afirmado que estudiarán el manifiesto "con cariño", al tratarse de una propuesta que proviene de Jordi Sevilla por el que ha dicho sentir afecto.
Ha insistido Enma López en que el debate interno forma parte de la manera de ser del partido y ha instado a todos aquellos que piden cambios a presentar y defender sus propuestas en los distintos foros habilitados para ello como la próxima conferencia política que está previsto que se celebre este semestre.
Enma López, por último, ha recordado que hace un año, en el congreso federal del PSOE, se presentaron más de 6.000 enmiendas que se debatieron y se votaron.