La política madrileña se ha visto sacudida en las últimas horas por las informaciones publicadas por El País, que apuntan a que el PP de Madrid habría "presionado" a una concejala de Móstoles para ocultar un presunto caso de acoso sexual y laboral por parte del alcalde, Manuel Bautista.
Según la denuncia interna a la que ha tenido acceso el citado periódico, la edil detalló comentarios de índole sexual y proposiciones explícitas, aportando documentos y proponiendo testigos para solicitar que se depurasen responsabilidades. El mensaje que recibió la afectada por parte de su formación, según su relato, fue de "resignación, discreción y silencio". Así que, entregó el acta, dejó la política y se dio de baja como militante.
Este asunto ha prendido el debate en la Asamblea de Madrid y Mar Espinar, la portavoz del Partido Socialista, ha cargado directamente contra Ana Millán, vicesecretaria de Organización del PP de Madrid, y Alfonso Serrano, secretario general de la formación en la región, por ser los supuestos responsables de que la afectada no denunciara. "Protegerte es no hacer nada” o "No vale venir aquí sin proponer solución" son algunas de las frases que, según la publicación, podrían haber pronunciado estos dos altos cargos del PP madrileño en una reunión con la exconcejala.
La portavoz socialista ha sido especialmente crítica con la presidenta regional, a quien acusa de "dar lecciones de feminismo" mientras, presuntamente, ignoraba la petición de ayuda de la concejala. "Usted no se dignó a reunirse con ella, pero sí lo hizo con su acosador; a ella le envió a sus secuaces para que le explicaran que mejor la boquita cerrada", ha afirmado Espinar dirigiéndose a Ayuso.
Por el momento, el PP de Móstoles asegura que proceso interno fue "debidamente tramitado y archivado", sin que se presentasen pruebas que acreditaran dichas acusaciones y sin que el archivo del expediente fuera recurrido. Además, aclaran que no se realizó actuación alguna posterior por parte de la denunciante, "que tampoco acudió a la vía judicial".
Desde la formación insisten en que "debe respetarse en todo caso el principio de presunción de inocencia, que se ve vulnerado por la difusión de estas acusaciones". Los populares señalan, además, que se trata de un escrito "formulado de mala fe y sin respaldo jurídico alguno".