Muchos padres lo dan por hecho: si su hijo maneja el móvil mejor que ellos, también sabrá protegerse en internet. Sin embargo, la realidad es muy distinta. Coincidiendo con el Día de Internet Segura, expertos en educación digital recuerdan que existe una diferencia clave entre habilidad tecnológica y madurez emocional.
Los menores aprenden rápido a usar aplicaciones, pero aún están construyendo su criterio, su autoestima y su capacidad para detectar riesgos. Y la red no siempre es un entorno amable para ese proceso.
Hoy, los peligros digitales no siempre se presentan de forma evidente. Engaños bien diseñados, perfiles falsos, presión social o pérdida de privacidad pueden pasar desapercibidos, dejando una huella digital que acompañará al menor durante años.
La solución no pasa solo por instalar controles parentales, sino por hablar, explicar y acompañar. Enseñar a pensar antes de compartir, a cerrar contenidos sospechosos… Entender que internet tiene memoria es tan importante como limitar horarios.
Algunos colegios, como el Colegio Internacional Casvi Villaviciosa, trabajan estas competencias de forma pionera en la Comunidad de Madrid. Lo hacen con éxito dentro de su modelo educativo basado en el Bachillerato Internacional, fomentando alumnos informados, críticos y responsables en el uso de la tecnología.
El Día de Internet Segura nos recuerda que proteger a los menores en la red es una tarea compartida entre familias y escuela.