El rock sigue de luto tras la muerte del fundador de Extremoduro. La partida de Robe Iniesta deja a miles de extremeños huérfanos y lo hace en uno de los momentos más decisivos para su tierra: la cita con la urnas el próximo 21 de diciembre para todos los catúos. El músico —además de por su talento— destacó por su actitud combativa, por no tener pelos en la lengua y señalar las piedras de su camino. De hecho, Iniesta durante estos años se había manifestado abiertamente contra la censura que le impusieron varios dirigentes del PP en su Plasencia natal.
Tras su fallecimiento, la chispa de la política vuelve a salpicar la sombra del placense. Venticuatro horas después y en el mismo lugar donde más de 40.000 españoles se dieron cita para despedirse del legendario cantante, VOX celebró un mitin con motivo de la campaña electoral que no dejó indiferente a nadie. Las palabras del presidente de la formación verde, Santiago Abascal, recomendando "desinfectar o echar agua bendita" al Palacio de Congresos de Plasencia recorrieron las redes.
Más pronto que tarde sus palabras acumulaban reacciones: desde el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, hasta el periodista Iñaki López condenaron las palabras del de VOX. "A Abascal sólo le conocemos el mérito de vivir de chiringuitos sin función conocida y a la sombra de partidos políticos varios desde su mocedad", señalaba este último en su perfil personal en X.