El Ayuntamiento de Moraleja de Enmedio ha procedido este viernes 5 de febrero a recuperar un inmueble municipal situado en la Plaza de la Fuente que desde 2018 ocupaba la Asociación de Vecinos de Moraleja de Enmedio, y que era sede también del Museo de Antigüedades. Se cierra así un polémico procedimiento que ha desencadenado un fuerte desacuerdo entre la administración local y la entidad ciudadana.
Según un bando municipal firmado por la alcaldesa Arantxa Alonso Godino, el desalojo responde a la falta de título habilitante por parte de la Asociación para la ocupación del edificio y la ausencia de permisos o autorizaciones oficiales. El actual equipo de Gobierno formado por PP y Vox llevó al pleno este asunto y aprobó un acuerdo para acudir a la justicia para recuperar el inmueble. La Asociación defendía que la cesión del local se hizo con el anterior equipo de Gobierno socialista de Valle Luna y que el acuerdo entre las dos partes se hizo de manera verbal. Pero la justicia ha dado la razón al consistorio. El último auto judicial, del pasado 2 de febrero, del Tribunal de Instancia de Madrid rechazó la medida cautelar solicitada por la Asociación para suspender la ejecución de esa decisión municipal.
Desde primeras horas de la mañana, agentes de la Policía Municipal estuvieron presentes para apoyar la ejecución del desalojo, que el Ayuntamiento considera necesario para restablecer la legalidad administrativa en el uso de inmuebles públicos.
Pero la Asociación de Vecinos y numerosos residentes del municipio han mostrado su rechazo frontal a la decisión. La entidad sostiene que la sede se ha convertido con los años en un centro cultural y social clave para la comunidad moralejeña, albergando no solo actividades vecinales sino también su Museo de Antigüedades, con más de 500 piezas históricas recopiladas por los propios vecinos.
Los representantes vecinales critican que la administración local haya actuado sin un diálogo previo, sin ofrecer una alternativa real para reubicar la sede y que la medida ponga en riesgo programas de talleres, exposiciones, actividades educativas y encuentros comunitarios que beneficiaban a diversas generaciones de habitantes del municipio.
El conflicto entre el Ayuntamiento y la Asociación viene de lejos. La relación se tensó cuando la alcaldesa remitió una carta a la entidad en 2025 instándoles a abandonar el local y anunciando el cambio de cerradura del mismo. En ese momento, vecinos y miembros de la entidad ya denunciaron que la medida suponía un golpe al tejido social y cultural del pueblo, mientras el Consistorio defendía el restablecimiento de la legalidad al no existir documentación que acreditase una cesión formal del espacio.
Con este desalojo se da por cerrado este conflicto en el que no ha sido posible el entendimiento entre la Asociación de Vecinos y el equipo de Gobierno ni se ha intentado una salida dialogada. Y el municipio pierde su Museo de Antigüedades y un espacio que ha servido durante estos años para que vecinos y vecinas de Moraleja participen en la vida del pueblo.