Las viviendas de uso turístico se han convertido en un motivo de enfrentamiento entre el Gobierno de Almeida y la oposición. El alcalde defiende la gestión de su equipo asegurando que, gracias a una normativa sancionadora "más estricta y dura" que la del año 2018, se ha producido una "reducción drástica" del número de estos inmuebles en Madrid. Según el regidor, la ciudad cuenta hoy con 3.000 viviendas de uso turístico ilegales menos.
La respuesta del Partido Socialista no se ha hecho esperar. El concejal Antonio Giraldo pide al alcalde que "deje de mentir a los madrileños" y niega que el Plan Reside tenga relación con la reducción de este tipo de viviendas porque "no incorpora ni una sola medida de disciplina urbanística".
Giraldo reconoce que existe "una reducción importante de pisos turísticos" desde principios de julio de 2025, pero asegura que el mérito corresponde "al registro estatal único puesto en marcha por el Ministerio de Vivienda". Este mecanismo impide que las viviendas no inscritas puedan anunciarse en plataformas digitales. A esto, el concejal suma las actuaciones del Ministerio de Consumo, que envió un requerimiento a diversas plataformas para la "eliminación masiva de anuncios de pisos turísticos ilegales".
"No cuesta nada decir la verdad", dice Giraldo, acusando al equipo de Gobierno del PP de intentar "apropiarse de logros ajenos". De hecho, el PSOE sostiene que "si tan convencidos están de que ha sido gracias a ellos, que pongan encima de la mesa las órdenes de clausura que emitió el Ayuntamiento el año pasado". El socialista plantea que, de no existir esas 3.000 órdenes de cierre, la única explicación posible es que las medidas del Ejecutivo central estén funcionando.