Los hospitales universitarios Puerta de Hierro de Majadahonda y Severo Ochoa de Leganés, integrados en la red sanitaria pública de la Comunidad de Madrid, participan en una investigación que podría mejorar la capacidad para predecir la respuesta a la inmunoterapia en pacientes con cáncer de pulmón no microcítico metastásico. El estudio analiza si la concentración temprana de pembrolizumab en sangre puede servir como marcador pronóstico para avanzar hacia tratamientos más personalizados.
La investigación forma parte del proyecto multicéntrico BLI-O, desarrollado en condiciones de práctica clínica real, y ha sido coordinada por el Grupo de Investigación Traslacional en Cáncer de Pulmón del Instituto de Investigación Sanitaria Puerta de Hierro-Segovia de Arana (IDIPHISA). En el trabajo han participado los servicios de Oncología Médica del Hospital Universitario Puerta de Hierro y de Oncología Médica y Farmacia Hospitalaria del Hospital Universitario Severo Ochoa.
El estudio incluyó a 133 pacientes procedentes de 12 hospitales españoles, todos diagnosticados de cáncer de pulmón no microcítico metastásico y tratados en primera línea con pembrolizumab, administrado en solitario o combinado con quimioterapia. Los investigadores analizaron la concentración del medicamento en sangre antes del segundo ciclo de tratamiento, utilizando como referencia un punto de corte de 10 microgramos por mililitro.
Los resultados muestran que los pacientes con niveles iguales o superiores a esa concentración mantuvieron la enfermedad controlada durante más tiempo y registraron una supervivencia global superior a la de quienes presentaban niveles inferiores.
Los investigadores destacan que este valor corresponde únicamente al umbral empleado en el estudio y que, por el momento, no puede utilizarse de forma rutinaria en la práctica clínica.
El análisis también concluye que una menor exposición al pembrolizumab durante las primeras semanas de tratamiento se relaciona con una evolución menos favorable. Además, factores como una elevada carga tumoral o niveles bajos de albúmina podrían influir en la cantidad de fármaco que permanece circulando en el organismo.
Tras ajustar otras variables clínicas habitualmente utilizadas para evaluar el pronóstico de estos pacientes, la concentración plasmática de pembrolizumab continuó mostrando un valor pronóstico independiente, lo que refuerza el interés de incorporar parámetros farmacológicos a los modelos de predicción de respuesta a la inmunoterapia.
El trabajo recurrió además a técnicas de laboratorio avanzadas para estudiar la disponibilidad de los receptores en las células del sistema inmunitario. Los investigadores comprobaron que los pacientes con menores concentraciones del medicamento presentaban un bloqueo celular incompleto, una observación que podría explicar la relación entre los niveles del fármaco y la evolución clínica, aunque el estudio no permite establecer una relación causal.
"La concentración de pembrolizumab tras el primer ciclo ha demostrado ser el factor pronóstico independiente más potente en los análisis de los investigadores. Este procedimiento tan sencillo nos ha aportado una información valiosísima que ha ido más allá del estado general del paciente o de la propia extensión inicial de la enfermedad", afirma el jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Puerta de Hierro, Mariano Provencio.
Los investigadores consideran que una sencilla determinación en sangre durante las primeras semanas de tratamiento podría convertirse en una herramienta útil para conocer mejor la respuesta de cada paciente a la inmunoterapia. No obstante, subrayan que estos resultados deberán confirmarse mediante estudios prospectivos antes de incorporarse a la práctica clínica habitual.
El trabajo abre una nueva vía de investigación dentro de la medicina de precisión y plantea la posibilidad de identificar de forma temprana a los pacientes con menor exposición al tratamiento, facilitando en el futuro estrategias terapéuticas más individualizadas frente al cáncer de pulmón.