El pleno de la Asamblea de Madrid tiene un gran protagonista: el Real Decreto para la regularización extraordinaria de inmigrantes aprobado hace ya dos semanas por el Gobierno central, y puesto en marcha hace siete días. Si bien es cierto que la presidenta madrileña ha dejado claro que ningún inmigrante viene a quitar nada, también considera que este proceso viene a dilapidar los servicios públicos.
Isabel Díaz Ayuso se ha pronunciado de esta manera durante la sesión, respondiendo a las denuncias de VOX y su constante postura de "prioridad nacional". Mientras la portavoz del grupo parlamentario, Isabel Pérez Moñino, insiste en su idea de que son los extranjeros los que acceden a las subvenciones y ayudas con la misma prioridad que los españoles, quitándoles así la oportunidad; la líder madrileña le recuerda que no van a dejar sin servicios a nadie, e incide en que "no mienta", pues para poder acceder a dichas ayudas se piden unos requisitos.
"Ninguna persona extranjera deja a ningún español fuera de absolutamente nada porque hay ayudas que son ilimitadas", recuerda Ayuso, como, por ejemplo, "las que están destinadas a las madres, y fomentamos la escolarización y la formación para el empleo porque sí, a Madrid se viene a ser uno más, esto siempre ha sido así".
No obstante, reconoce que el proceso migratorio en el que se ha visto inmerso el país podría "atascar" el sistema, algo que considera intencionado por parte del Gobierno de Pedro Sánchez. Para la regidora madrileña, la intención del Ejecutivo es "hacernos daño gratuito", así como "promover la inseguridad y la tensión en las calles. Y lo peor, están quemando las naves porque saben que les queda poco".
La presidenta ha recordado que fue la propia ministra Portavoz, Elma Saiz, la que dijo cuando estaba en Navarra que aquellos inmigrantes que delinquieran tenían que marcharse del país, planteando la siguiente cuestión: "¿Ahí no eran racistas?". Igualmente, Salvador Illa ha establecido en Cataluña que la lengua sea elemento de admisión, "¿eso no es xenofobia?".
Sin embargo, lo que más le preocupa a Ayuso es la puerta que, a su juicio, se ha ensanchado con la regularización extraordinaria, "multiplicando" las mafias que retienen pasaportes, que fabrican documentación falsa, que cobran por dar citas en los ayuntamientos cuando estas son gratis. "Son capaces de hacer eso con los propios inmigrantes que fabrican contratos falsos, falsos gestores y abogados de medio pelo que se están forrando creando una red porque ustedes han fomentado la ilegalidad absoluta", sostiene la líder madrileña.