La Comunidad de Madrid ha salido al paso de las críticas vertidas en los últimos días por Más Madrid sobre la instalación de un horno crematorio en el tanatorio de la M-40. La formación ha interpuesto una demanda contra la autorización medioambiental emitida por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso.
El Ejecutivo regional afirma haber cumplido con sus "obligaciones legales" desde un punto de vista técnico, al mismo tiempo que recuerdan que el crematorio de la M-40 "es una cuestión municipal". Insisten en que el papel de la Comunidad de Madrid es "garantizar la calidad del aire que respiran los madrileños y la protección medioambiental".
En este sentido, la Comunidad de Madrid emitió, a petición del Ayuntamiento, una autorización de emisiones por tratarse de una actividad "potencialmente contaminadora de la atmósfera". Según el Ejecutivo, este documento garantiza que la instalación contará con "las máximas garantías ambientales y la tecnología más puntera" para minimizar riesgos.
Como prueba de este blindaje tecnológico, el Gobierno regional detalla el uso de una cámara de postcombustión para el tratamiento térmico de los gases y de un sistema de reducción de la temperatura del horno en menos de un segundo para impedir la formación de dioxinas y furanos.
Asimismo, la autorización exige la instalación de un filtro de mangas para eliminar partículas de tamaño PM10 (10 micras) y un alto porcentaje de PM5 (5 micras) y la adición de un coadyuvante que neutralice la acidez de los gases.
El Ejecutivo recalca que "son medidas avanzadas, acordes con el Convenio de Estocolmo sobre compuestos orgánicos persistentes". Además, explica que a esta instalación se le han aplicado "valores límite de emisión más restrictivos" que los que rigen para crematorios más antiguos en funcionamiento.