El Cementerio Jardín de Alcalá de Henares respira con mayor alivio en cuanto a su gestión de espacio. Tras culminar un proceso de expansión que comenzó a principios de año, la dirección del centro ha confirmado este miércoles que ya están disponibles 660 nuevas unidades de enterramiento, una medida destinada a absorber la demanda de la ciudadanía y modernizar la oferta de servicios funerarios en la localidad.
La actuación, que se dio por finalizada técnicamente a comienzos de marzo, ha permitido diversificar las opciones para las familias. Según el desglose facilitado por la institución, la ampliación se divide en 80 sepulturas, 160 nichos, 156 urnarios de pradera y 264 columbarios. Todas estas unidades cuentan ya con las licencias administrativas y autorizaciones en vigor necesarias para su adjudicación inmediata.
Atención personalizada y ágil
Desde la administración han señalado que, a partir de hoy mismo, se iniciará el contacto con aquellas familias que habían mostrado interés previo o que se encontraban a la espera de disponibilidad. El objetivo, aseguran, es garantizar una asignación ágil y ordenada, adaptándose a las necesidades específicas de cada caso particular.
Con esta obra, el Cementerio Jardín no solo amplía su capacidad física, sino que busca consolidar un modelo de instalaciones modernas y eficientes. "Reafirmamos nuestro compromiso con la prestación de un servicio de calidad, respetuoso y plenamente adaptado a lo que la ciudadanía demanda hoy en día", subrayan fuentes del recinto.
La plena normalidad en el servicio está garantizada, asegurando que Alcalá de Henares cuente con infraestructura funeraria suficiente para los próximos años, manteniendo los estándares de cuidado y estética que caracterizan a este espacio.