La crisis interna que arrastra el PSOE de Alcalá de Henares ha dado un salto cualitativo. Un grupo significativo de afiliados, autodenominado Militantes por Primarias, ha elevado sus quejas directamente a la dirección nacional del partido en Ferraz. A través de un escrito respaldado por más de 300 firmas, denuncian la “parálisis” que sufre la agrupación local tras más de 110 días bajo el control de una Comisión Gestora, y reclaman la convocatoria urgente de una Asamblea extraordinaria para elegir una nueva dirección que prepare las elecciones municipales de 2027.
Con este movimiento, la presión sobre los órganos de dirección escala de nivel, evidenciando la profunda fractura en una de las agrupaciones socialistas más importantes de la Comunidad de Madrid a menos de un año de los comicios locales.
El origen de la crisis: un polémico expediente y una dimisión en cadena
La actual situación de interinidad se remonta a mediados de febrero de 2026, cuando estallaron unas tensiones internas que terminaron por dinamitar la Ejecutiva local. El detonante definitivo fue el expediente disciplinario abierto contra el secretario de Organización, Enrique Nogués, a raíz de la difusión de unas fotografías privadas del año 2014 en las que aparecía junto a una stripper.
El entonces secretario general, exalcalde de la ciudad y actual diputado en el Congreso, Javier Rodríguez Palacios, consideró que dichas imágenes dañaban gravemente la imagen de la formación y se negó a seguir compartiendo la dirección con Nogués. Ante la falta de acuerdo, Rodríguez Palacios presentó su dimisión el pasado 21 de febrero.
De acuerdo con los Estatutos Federales del PSOE, la renuncia del secretario general activó de forma automática la disolución de la Ejecutiva local y la designación de una Comisión Gestora por parte del PSOE-M, quedando bajo la presidencia de la diputada del PSOE-M Cristina González.
Cuatro meses de provisionalidad y "apagón" orgánico
Desde que la Gestora tomó las riendas, la base militante ha venido denunciando un progresivo distanciamiento de los órganos de decisión. Según recoge el documento enviado a Ferraz, este periodo de provisionalidad ha estado marcado por varios factores críticos:
- Conflictos internos: Dimisiones de personal del Grupo Municipal.
- Falta de transparencia: Cierre prolongado de la Casa del Pueblo (la sede local) amparado en supuestas averías técnicas.
- Desconexión con la base: Los firmantes critican que en casi cuatro meses solo se han enviado 4 correos electrónicos informativos, se ha mantenido una única reunión con los concejales y no se ha convocado ningún encuentro abierto a la afiliación.
Este malestar ya tuvo un primer aviso en abril, cuando más de 150 militantes se movilizaron públicamente para exigir la reapertura de la sede, una protesta que ahora se ha canalizado en una exigencia formal ante la cúpula nacional.
Las reclamaciones a Ferraz: los plazos estatutarios, superados
En el texto remitido a Ferraz, el colectivo Militantes por Primarias pone el foco en los plazos legales del partido. La Gestora ya ha superado el límite estatutario de 90 días fijado para convocar el proceso electoral interno.
Lejos de activar las urnas, la dirección provisional ha solicitado recientemente una prórroga de tres meses con el objetivo, según alegan, de "consolidar un proceso interno transparente"; un argumento que los críticos rebaten al constatar la inactividad percibida en el día a día de la agrupación. Además, el escrito plantea dudas sobre la actual situación jurídica de la propia Gestora mientras se resuelve dicha autorización federal.
Para demostrar que los tiempos pueden ser diferentes, los firmantes recuerdan el precedente del PSOE de Madrid tras la dimisión de su dirección en noviembre de 2024, un proceso que se resolvió con primarias en pocos días y un Congreso Extraordinario en febrero.
“Alcalá necesita un PSOE fuerte. Y un PSOE fuerte solo puede construirse contando con su militancia”, concluye con contundencia el escrito.
La pelota queda ahora en el tejado de la dirección nacional en Ferraz y del PSOE-M. De su respuesta dependerá si se devuelve la voz a las bases de manera inmediata o si se prolonga la interinidad en un feudo clave para los socialistas madrileños de cara a 2027.