El Ayuntamiento ha puesto en marcha la segunda temporada completa de la Unidad Activa de Ejercicio Físico (UAEF), un servicio municipal, popularmente conocido como la ‘receta deportiva’, diseñado para fomentar la práctica de actividad física y mejorar la salud de la población a través de una estrecha colaboración con los centros sanitarios de la localidad.
Este programa, financiado por el Consistorio y subvencionado por la Comunidad de Madrid, destaca por ser totalmente gratuito para las personas usuarias, eliminando así cualquier barrera económica para el acceso al deporte y salud. Solo en el primer trimestre del curso 2025-2026, entre octubre y diciembre de 2025, se han tramitado las derivaciones de 22 personas de los centros de salud, que han comenzado su camino hacia una vida más activa.
El servicio está dirigido tanto a personas adultas de entre 18 y 64 años como a personas mayores de 65 años que sean sedentarias o inactivas. La UAEF no es un programa de rehabilitación, por lo que uno de los requisitos indispensables para acceder es no padecer enfermedades o lesiones limitantes para la práctica de ejercicio físico.
El acceso al programa no se realiza por solicitud directa de la ciudadanía, sino que requiere obligatoriamente un documento de derivación médica emitido por los centros de salud de atención primaria de Rivas.
El personal sanitario tiene la potestad profesional exclusiva de derivar al paciente tras cumplir criterios específicos, como un seguimiento previo de tres meses o estar en tratamiento de posibles enfermedades metabólicas y que se encuentre motivado para la práctica deportiva.
Una vez obtenida la derivación, la persona usuaria inicia un proceso de cuatro fases en las instalaciones del polideportivo Parque del Sureste, los martes y jueves, de 18.00 a 20.00.
En la primera fase de entrevista personal, el promotor del ejercicio físico contrasta la información sanitaria y recaba datos adicionales mediante cuestionarios específicos.
Posteriormente, se realiza una valoración exhaustiva de la condición física, que incluye test de fuerza de tren inferior con dinamómetro y pruebas de flexibilidad y capacidad cardiovascular, además de la toma de parámetros individuales como el índice de masa corporal (IMC) y las pulsaciones.
Con estos datos, se procede a la prescripción de ejercicio autónomo y personal, que además puede incluir desde talleres de iniciación al ejercicio físico, pasando por el programa Parques Saludables para Mayores o las escuelas deportivas municipales.
Para garantizar que el cambio de hábitos sea duradero, la unidad realiza un seguimiento constante que comienza con contactos online a las tres y seis semanas mediante vídeo llamada.
A los tres meses se realiza una nueva valoración presencial para analizar la evolución y, finalmente, a los seis meses se efectúa una llamada telefónica para evaluar la adherencia definitiva al ejercicio físico y concluir el proceso. “Con este acompañamiento integral, Rivas sigue posicionándose como un referente en la prescripción de ejercicio como herramienta fundamental de salud pública”, explica la concejala de Deportes, Mónica Carazo.