La Comunidad de Madrid convertirá once de sus municipios en espacios de creación contemporánea con la sexta edición de Arte vivo en la plaza, programa que se desarrollará del 17 de julio al 6 de septiembre.
Diversas muestras de pintura en vivo, arte textil, experimentación sonora y performance transformarán estas poblaciones en un laboratorio abierto para la imaginación, la conversación y el intercambio.
El proyecto, coordinado por LaJuan Gallery, forma parte del festival Escenas de Verano, que lleva más de 200 actividades a 164 localidades de la región.
En esta ocasión participan Robledo de Chavela, Patones de Abajo, Belmonte del Tajo, Manzanares el Real, Buitrago del Lozoya, Villar del Olmo, Villaviciosa de Odón, Navalcarnero, Valdemorillo, Chinchón y Carabaña. Varios artistas locales compartirán espacio con cinco creadores actuales.
Estas poblaciones se transformarán en un laboratorio abierto para la imaginación, la conversación y el intercambio
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La autora, performer e investigadora sarda Mónica Mura presentará Sonallada, una acción sonora inspirada en la memoria de la trashumancia y en el uso de cencerros artesanales.
A través del sonido, el movimiento y la presencia colectiva, la pieza transforma estos objetos en una experiencia de escucha compartida.
Con 'Al pie de la letra', Sara Gema propone una representación basada en la interpretación literal de refranes y expresiones populares, cargada de humor e ironía. La iniciativa invita al público a observar de otra manera las palabras que utiliza cada día.
Por su parte, el artista transdisciplinar Mocholi llevará a las plazas Vestirse de sol, una propuesta participativa inspirada en la figura del artista y activista Ocaña.
Los vecinos irán incorporando a una gran túnica blanca cintas en las que escribirán deseos, recuerdos o anhelos personales. El vestido crecerá de municipio en municipio hasta convertirse en una gran obra colectiva.
Por otro lado, Yolanda Andrés desarrollará Bordar el cuidado, una acción colaborativa para compartir tiempo, conversación y creatividad alrededor de una práctica manual, convirtiendo a este enclave en un espacio para los vínculos, el aprendizaje mutuo y los cuidados comunitarios.
Por último, el artista visual Julio Linares muestra Un pueblo imaginado, una pintura en vivo que recupera la figura del retratista ambulante desde una perspectiva contemporánea.
Las personas dibujadas serán plasmadas como personajes simbólicos y mitológicos, dando lugar a una singular memoria visual de los pueblos madrileños, a medio camino entre la realidad y la imaginación.