Dos de cada tres familias españolas con hijos menores de 12 años (66 %) consideran que la economía del país está peor que hace un año, y casi la mitad (49 %) la ve directamente en retroceso. El pesimismo es casi absoluto en un aspecto: el 98 % cree que los salarios están perdiendo poder adquisitivo. Sin embargo, cuando se pregunta por la realidad de puertas para adentro, el escenario cambia: solo el 31 % afirma que la situación económica de su propio hogar ha empeorado en el mismo periodo.
Este marcado divorcio entre la percepción del país y la realidad de la vida doméstica es uno de los datos centrales de la Segunda Encuesta Funcas sobre Economía y Finanzas del Hogar, presentada este martes por Funcas. El informe revela que el factor que más explica esta visión negativa no es el nivel de ingresos ni la experiencia financiera personal, sino la ideología política.
Según el estudio de Funcas, la ideología es el predictor más fuerte a la hora de valorar la marcha financiera del país. Entre quienes se sitúan en las posiciones más a la izquierda, el 40 % cree que la economía ha empeorado. En el espectro opuesto, entre los que se ubican más a la derecha, ese porcentaje se dispara hasta el 80 %.
“La ideología política del entrevistado es el factor que más influye en su percepción de la economía general, por encima del nivel de ingresos o de la experiencia económica real”, reconoce explícitamente el informe.
Esta distorsión convive con una vida doméstica más matizada: a pesar del clima de pesimismo generalizado, la mitad de las familias afirma llegar a fin de mes con facilidad (la otra mitad lo hace con alguna dificultad). No obstante, el factor psicológico pesa: el 51 % reconoce que la situación del país le genera más preocupación que antes, aunque sus ingresos personales no hayan caído.