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VOX, el "muro contra el progreso" del urbanismo madrileño
El concejal de CS nos habla sobre el "bloqueo" de la formación con su negativa a apoyar el nuevo PGOU

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Mariano Fuentes, delegado del Área de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento.

Madrid |

A finales del mes de febrero, el portavoz del Grupo Municipal Vox, Javier Ortega Smith, pedía por carta al alcalde una reunión "lo antes posible" para tratar sobre las modificaciones que proponen al respecto de las normas urbanísticas.

La condición sine qua non de los de Smith era "la supresión de cualquier sesgo ideológico, especialmente en lo referido a perspectiva de género, Madrid 3060 y Agenda 2030".

Además, mencionaban "cinco cuestiones esenciales" entre las que destacan las cocinas industriales o los pisos turísticos, entre otras.

Así, el miércoles 1 de febrero era el día previsto para este encuentro, donde Vox afirmaba acudir con la pretensión de "desbloquear" el asunto.

Sin embargo, la reunión terminó por ser "esperpéntica" ante el rechazo de Vox a que Mariano Fuentes, concejal delegado del Área de Desarrollo Urbano de la que depende, precisamente, el Plan General de Ordenación Urbana; no se sentase en la mesa con Smith y Martínez-Almeida.

Resulta irónico que desde la formación exigiesen al alcalde el abandono de Fuentes de la sala para que el acercamiento de posturas y consiguientes negociaciones comenzasen.

El delegado traslada cómo "o me iba o no se celebraba la reunión", algo que ni Almeida ni él estaban dispuestos a permitir: "Entendemos que lo importante es que se celebrase", señala.

Por suerte, en una entrevista para SoydeMadrid que pronto veréis, Mariano Fuentes nos cuenta sobre esta problemática a nuestras cámaras de Televisión Digital de Madrid.

Vox no ha querido negociar en ningún momento ni han presentado ni una sola alegación. Nos apoyó inicialmente con estas normas, pero como se acerca la campaña electoral... 

¿Qué consecuencias tendría no poder actualizar el Plan General de Ordenación Urbana de 1997?

Las normas urbanísticas suponen un impacto para la ciudad "superior a 200 millones de euros de aumento del PIB cada año; 4.500 empleos, actualizar las reglas que todos nos marcamos a nivel urbanismo como los suelos dotacionales y poder construir vivienda social", entre otros.

Además, Mariano traslada la necesidad de "reglar aquello que a día de hoy no lo está". Menciona las "cocinas agrupadas", también conocidas y "mal denominadas" como 'cocinas fantasma'.

Por otro lado, destaca también el "factor verde", nuevo concepto introducido -y posiblemente por los que Vox recrimina al equipo de Gobierno-, que persigue el objetivo de premiar a aquellos promotores que más inviertan en sostenibilidad y en mejoras de las condiciones de eficiencia energética.

Además, los cambios supondrían una auténtica "revolución" en la forma de hacer arquitectura, una apuesta por la rehabilitación de inmuebles... En resumidas cuentas, un cambio que aportaría "beneficios gigantescos".

Frente a esta postura de "progreso y dar sentido al urbanismo de la ciudad de Madrid" desde el Área "nos hemos encontrado con un muro": Vox. El delegado afirma que "no ha querido negociar en ningún momento", a pesar de haber aprobado inicialmente las normas.

Fuentes considera que este cambio de los de Ortega Smith responde a "la campaña electoral". Reprocha el hecho de que las críticas no hayan estado acompañadas por "ni una sola alegación en todo el trámite de información, reglado por ley".

No obstante, el delegado del Área de Desarrollo Urbano es "profundamente positivo" y cree en su capacidad de negociación para poder, finalmente, alcanzar un acuerdo para poner en marcha este "antes y después" en el urbanismo madrileño.

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