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Un equipo de investigación estudia nuevas terapias para reducir los daños de la radioterapia en niños
Su estrategia está basada en un medicamento más seguro contra el cáncer cerebral infantil
Madrid |

Cada 15 de febrero, celebramos el Día Internacional del Cáncer Infantil. Una cita para concienciar a la sociedad sobre esta enfermedad que, cada año, afecta a 1.000 nuevos pacientes menores de 14 años, según los datos del último informe del Observatorio de Cáncer.

Concretamente, este viernes, 15 de febrero, un equipo de investigación de la Fundación Pública Andaluza Progreso y Salud ha emitido un comunmicado para explicar que su equipo de investigación está trabajando para desarrollar una estrategia basada en el uso de un medicamento celular, elaborado a partir de células madre mesenquimales de donantes, para prevenir las complicaciones neurológicas que aparecen tras la radioterapia en niños con cáncer cerebral.

"Los niños representan el grupo más vulnerable a las secuelas de la radioterapia ya que su cerebro se encuentra en pleno proceso de desarrollo. Pueden experimentar dificultades de aprendizaje y memoria, déficits de atención, deterioro intelectual y velocidad de procesamiento", ha explicado a la agencia Sinc, la investigadora principal del proyecto, Vivian Capilla-González.

Los niños representan el grupo más vulnerable a las secuelas de la radioterapia ya que su cerebro se encuentra en pleno proceso de desarrollo

Evitar complicaciones neurológicas

De hecho, solo hay que pararse a pensar en el largo proceso que tienen que vivir y darte cuenta de que no es la parte médica la que deja consecuencias en los más pequeños. Hasta el momento, ningún grupo de investigación había desarrollado ningún tratamiento efectivo en este sentido, con el objetivo de reducir los problemas neurológicos asociados a la radioterapia.

El uso de un medicamento celular es "una estrategia novedosa para abordar este problema. El trasplante de células madre mesenquimales reduce la inflamación que ocurre en el cerebro tras la radiación, con este nuevo enfoque atacamos una de las principales causas que desencadena las complicaciones neurológicas tras la radioterapia", ha puntualizado Capilla-González.

Sin embargo, este proyecto todavía está en sus fases iniciales. En la primera etapa, el equipo comprobará la seguridad y efectividad del trasplante del medicamento por vía nasal en ratones. Una vez realizado, el paso a los estudios clínicos contribuirá a aumentar el éxito de la radioterapia en pacientes con tumores cerebrales y minimizará los daños asociados a este tratamiento.