Con el cierre de 2025, el Ayuntamiento de Madrid hace balance sobre la reducción de la contaminación en la ciudad. “La capital cumple por cuarto año consecutivo con la directiva europea de calidad del aire y, por cuarto año, no hemos tenido que activar el Protocolo por contaminación”, ha informado el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, quien ha destacado que estos resultados se deben al “esfuerzo de los madrileños”.
El delegado ha agradecido a todos los que realizan sus desplazamientos por la ciudad de forma sostenible y a los que apuestan por mejorar la eficiencia energética: “Gracias a vuestro compromiso, Madrid tiene otro aire, un aire más limpio”. Pero también ha puesto el acento en la importancia que tienen todas las medidas que ha implementado el Ayuntamiento de Madrid desde febrero de 2020 a través de la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental Madrid 360 para rebajar los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2).
Estas políticas pasan por la eliminación por completo de los motores de combustión en la flota de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT Madrid) y su progresiva electrificación; la ampliación de bicimad a todos los distritos; las Ayudas Cambia 360, a las que el Gobierno municipal ha destinado más de 117 millones de euros desde 2020 para fomentar la renovación de vehículos particulares, autobuses, vehículos de mercancías y taxis; la instalación de sistemas térmicos y calefacción eficientes; la colocación de puntos de recarga eléctricos, y la adquisición de vehículos de micromovilidad.
La capital infringió desde 2010 hasta 2021 los umbrales de NO2 establecidos en el valor límite anual de la directiva, cuyo máximo se fija en 40 microgramos por metro cúbico (μg/m3). En la última década, el peor año de calidad del aire fue 2017, cuando se superó este límite en 15 de las 24 estaciones que tiene la ciudad. En 2018, último año de referencia incluido en la sentencia condenatoria del Tribunal de Justicia europeo a España por los reiterados incumplimientos de Madrid, Barcelona y Bajos del Llobregat desde 2010, se rebasó en siete.
Hoy, la capital encadena dos años con los niveles de NO2 más reducidos de su historia. El ejercicio se ha cerrado con 14 de las 24 estaciones de la red de calidad del aire con los niveles de NO2 más bajos de toda la serie, todas ellas por debajo o cerca del límite que marca la nueva directiva europea, que lo fija en 20 μg/m3 para 2030.
Se trata de las estaciones de Ramón y Cajal, que ha pasado de 27 μg/m3 en 2024 a 25 μg/m3 en 2025; Villaverde (de 29 μg/m3 a 28 μg/m3); Farolillo (de 26 μg/m3 a 24 μg/m3); plaza del Carmen, (de 25 μg/m3 a 24 μg/m3); Moratalaz (de 26 μg/m3 a 23 μg/m3); Cuatro Caminos (de 26 μg/m3 a 23 μg/m3); barrio del Pilar (de 25 μg/m3 a 23 μg/m3); Vallecas (de 28 μg/m3 a 25 μg/m3); Castellana (de 22 μg/m3 a 20 μg/m3); plaza de Castilla (de 25 μg/m3 a 22 μg/m3); Sanchinarro (de 20 μg/m3 a 18 μg/m3); El Pardo (de 11 μg/m3 a 9 μg/m3); Tres Olivos (de 20 μg/m3 a 18 μg/m3), y Escuelas Aguirre (de 28 μg/m3 a 27 μg/m3). Estaciones como las de Retiro (18 μg/m3) o Juan Carlos I (20 μg/m3) cumplirían con el nuevo valor de Europa.
En 2025, ninguna de las 24 estaciones de la red ha superado los 32 μg/m3, mientras que en el año 2019, había 19 que superaban este valor. En el cómputo global de las 24 estaciones de medición, el NO2 ha disminuido un 1,6 % respecto a 2024.
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