En la ciudad de Madrid, la cocaína y el cannabis son las sustancias ilegales más consumidas, seguidas del MDMA, la metanfetamina y la anfetamina, según los resultados de un análisis de muestras de aguas residuales urbanas, recogidas en siete campañas entre diciembre de 2023 y octubre de 2025. La vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, ha presentado esta mañana las principales conclusiones de este estudio, realizado en el marco de la colaboración entre el organismo autónomo Madrid Salud y la Universidad Complutense.
Durante una visita al laboratorio de Salud Pública de Madrid Salud, acompañada por el concejal de Hortaleza, David Pérez, y por el gerente del organismo, Antonio Prieto, Sanz ha explicado que “el análisis de las aguas residuales se ha consolidado en los últimos años como una herramienta innovadora para estimar el consumo de drogas en grandes poblaciones”. Los datos obtenidos, ha detallado la delegada de Seguridad y Emergencias, “complementan a los que proporcionan las encuestas y otros análisis, lo que nos permite fortalecer la capacidad para anticipar y reaccionar ante amenazas emergentes”.
Los resultados, que se publicarán en la página web de Madrid Salud, muestran que “los niveles de consumo estimados en la capital son compatibles a los de otras ciudades españolas y europeas”, ha indicado Sanz, pero ligeramente inferiores. Así, en el caso del cannabis, en las aguas madrileñas se detectaron 77,2 miligramos al día por cada 1.000 habitantes, muy por debajo de Lisboa (150,8), Barcelona (220,7) o Ámsterdam (319), pero por encima de lo registrado en Santiago (54,3) o París (53,9).
En cuanto a la cocaína, de las ciudades europeas con las que se han comparado los datos, Madrid es la segunda urbe con menos consumo, con 369 miligramos al día por cada 1.000 habitantes, superando solo a Ámsterdam. Por encima, se sitúan Lisboa, Roma, Oporto y Milán. La misma posición ocupa en el caso de las ciudades españolas analizadas. Sólo Barcelona registra menos consumo que Madrid, mientras que Castellón, Lérida, Santiago y Tarragona tienen cifras bastante más elevadas.
Tras consumir una sustancia, el organismo la elimina a través de la orina, ya sea en su forma original o transformada en otros compuestos. Estos productos llegan al alcantarillado urbano y, finalmente, a las estaciones depuradoras de aguas residuales. En este trabajo concreto se recogieron casi 400 muestras representativas de 24 horas, a la entrada de las ocho estaciones depuradoras (EDAR) de la ciudad de Madrid: La China, Madrid Sur, Viveros de la Villa, Las Rejas, Butarque, Sur Oriental, Valdebebas y La Gavia, que recogen las aguas de los 21 distritos y de varias poblaciones limítrofes (Pozuelo, Leganés y Rivas-Vaciamadrid).
Se han estudiado 20 sustancias de interés, incluyendo drogas ilegales, algunos medicamentos con potencial de abuso y benzodiacepinas, aunque el análisis presentado se centra en seis compuestos (cocaína, cannabis, anfetamina, metanfetamina, MDMA y ketamina), que reflejan de manera representativa el consumo en la ciudad y permiten analizar patrones temporales y espaciales.
Algunas sustancias presentan un consumo relativamente estable a lo largo de la semana, como el cannabis, mientras que otras, como el MDMA, se consumen principalmente durante el fin de semana. También se observa que en determinados compuestos, el consumo varía a lo largo de las épocas del año, pero estas variaciones no se detectan de forma uniforme en todas las depuradoras, lo que refleja diferencias en los hábitos de consumo entre zonas de la ciudad.
En cuanto a los medicamentos con potencial de abuso (los consumidos de forma indebida), la ketamina mostró los niveles más altos de consumo. Entre las benzodiacepinas, las más consumidas son el lorazepam y el lormetazepam, que corresponden al ansiolítico y al sedante más consumidos en España con receta médica.