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Jorge Rodrigo Domínguez ha denunciado una de las últimas "ocurrencias" del ministro de Transportes: crear una filial pública de autobuses de la mano de Renfe. El consejero homólogo en la Comunidad de Madrid asegura que este proyecto dejaría fuera al 99% de las pequeñas y medianas empresas del sector del transporte en autocar, y pide a Óscar Puente que, en lugar de crear "más chiringuitos para para tapar fallos" haga "que los trenes funcionen".
Así se ha pronunciado el líder de Transportes del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso tras su reunión con ANETRA, la Asociación Nacional de Empresarios de Transporte en Autocares, a quienes ha mostrado el respaldo de la Comunidad de Madrid ante la propuesta del Ministerio. Y es que, serían más de 400 las empresas que se verían afectadas por esta filial, y cerca de 10.000 empleos directos.
Rodrigo ha incidido en que la región está "totalmente en contra" de esta medida que, además, "no soluciona el problema" que guarda Renfe, porque dicha licitación es "asumir el fracaso" de la empresa pública dependiente de Transportes. Así, el consejero sostiene que en lugar de velar por que los trenes funcionasen, desde el Ministerio "optan por un sistema paralelo que parchee sus errores".
El mandatario madrileño ha lanzado otro balón de oxígeno a los empresarios recordando que este medio de transporte ha permanecido en momentos "críticos" para nuestro país, sobre todo ante la ausencia de trenes. Ahora, Puente no puede perjudicar a un sector que ha sido "clave" en los servicios alternativos por carretera.