MENÚ

Tribuna abierta de Unidas Podemos Alcalá
Podemos Alcalá de Henares y la Plataforma Salvemos el Camarmilla reivindican el acondicionamiento de las Vía Pecuarias
Alcalá de Henares |

El pasado domingo 12 de septiembre, Podemos Alcalá de Henares y la Plataforma Salvemos el Camarmilla organizaron una marcha por la Vía Pecuaria más larga del término municipal, la colada de Lavapellejos. La marcha se hizo con un aforo limitado y se unieron varias personas implicadas socialmente y con intereses en el medioambiente. El recorrido que se hizo partió desde el Arboreto de Reyes Católicos y finalizó en la estación de Soto del Henares, en la vecina Torrejón de Ardoz. La intención de esta marcha era comprobar si se podía ir a Torrejón caminando fácilmente.

Alcalá de Henares no cuenta con un catálogo de caminos, si bien, sus Vías Pecuarias sí que se encuentran clasificadas pero no deslindadas ni amojonadas, algo imprescindible para que la ciudadanía las conozca y utilice. Legislativamente las vías pecuarias están reguladas a nivel estatal por la Ley del 95, en la Comunidad de Madrid fueron legisladas en 1998. En el Real Decreto de 1986 se regularon los bienes de las entidades locales, tanto los bienes de dominio público como los patrimoniales, siendo por tanto los caminos un bien de dominio público. Alcalá de Henares debería tener un inventario y un catálogo de ellos, por lo que desde Podemos Alcalá de Henares se reclamará el inventario y la aprobación de un catálogo de bienes municipales o, al menos, de caminos públicos.

El recurso cartográfico disponible a la hora de hacer esta ruta es el visor cartográfico ambiental de la Comunidad de Madrid en el que aparecen numerosos elementos de interés ambiental como los espacios naturales protegidos que forman parte de la Red Natura 2000, una red ecológica europea de áreas de conservación de la biodiversidad, planes de urbanismos y vías pecuarias de la Comunidad.

El recorrido que se hizo partió desde el Arboreto de Reyes Católicos y finalizó en la estación de Soto del Henares

Este visor nos da una idea de por dónde transcurre la vía pecuaria visitada. Alcalá tiene 45 kilómetros de vías pecuarias pero muchas de ellas han quedado embutidas o desaparecidas por el entramado urbano. Por ejemplo, en la zona de la Garena hay una vía pecuaria ocupada por las edificaciones y que, por tanto, acaban con una de las dos características que dotan de sentido a las vías pecuarias: 1) han de tener continuidad y 2) el suelo de la vía tiene que ser de pasto, no estar cementado ni con adoquines ni con zahorra. Incluso la La Cañada Real que pasa por el término municipal de Alcalá, llamada Galiana tiene buena parte de sus 75 metros de anchura ocupados ilegalmente o con su suelo dañado por firmes incompatibles con la presencia de pasto.

Entre el punto de salida, en la puerta del parque Dehesa del Batán o Arboreto, situado junto a la depuradora de aguas residuales que se localiza al final de la Avenida de los Reyes Católicos y el punto final, el hospital de Torrejón de Ardoz, apenas distan 6 kilómetros de un recorrido sin desniveles ya que discurre en paralelo al río Henares. Un recorrido que se podría hacer a pie en apenas hora y media se torna en una carrera de obstáculos y dificultades en la que se comprueba cómo las administraciones han maltratado, y siguen haciéndolo, estos caminos históricos constituidos por la red de vías pecuarias que tiene su inicio en la constitución del Honrado Concejo de la Mesta, allá por el año 1273 por Alfonso X el Sabio. La Rotonda de Ceva es la que da comunicación con Reyes Católicos por el auditorio solo para peatones y ciclistas, esta Rontonda es un punto negro de basura.

La colada de Lavapellejos no cumple con las dos señas de identidad de las vías pecuarias ya que no garantiza los movimientos del ganado, dado que sus pastos están parcialmente transformados por firmes artificiales como asfaltos y zahorras, especialmente en la parte urbana y no tiene continuidad. El ganado en las vías pecuarias tiene por ley prioridad a pesar de la escasa presencia actual de la ganadería extensiva y trashumante. El primer obstáculo, e ilegalidad, es el corte que provoca la M-300 que obliga a cruzar esta vía con riesgo para las personas y animales ya que las administraciones no han construido un paso que le de continuidad. Una vez superado este gran inconveniente encontramos la fuente romana de La Salud entre una densa vegetación también fruto del abandono de las administraciones a esta parte de nuestro patrimonio histórico; sus escaleras están comidas por las plantas.

El segundo problema importante para realizar el recorrido lo encontramos en la zona del polígono de Lidl-Zanussi, en el que las empresas han ocupado la vega, la colada e incluso dificultan el tránsito por la zona de dominio público hidráulico. Lo curioso es que estas empresas ocupan estas zonas que deberían estar ocupadas por bosques de ribera para aparcamientos y zonas sin construir. En este tramo hay que ir abriendo prácticamente el camino. El tercer obstáculo destacable lo situamos en el punto de cruce de la M-203 con el río Henares ya que han dispuesto piedras de gran tamaño que hace difícil el paso de personas e imposible el de ganado. Por ejemplo, en Meco, donde sí hay pastoreo, tienen problemas para usar las vías pecuarias por esta clase de cortes u ocupación urbana.

A pocos metros encontramos un nuevo problema, el cuarto, ya que unas empresas (ALSA y Dynaplast) han situado sus vallas tan cerca del río Henares, en su confluencia con el río Torote, que han hecho impracticable este tramo. Por tanto, la alternativa es llegar hasta el puente del río Torote y cruzarlo aprovechando sus tajamares, algo imposible en los momentos de crecida del río. Para salvar esta dificultad sería necesario construir un pequeño puente peatonal.

Como curiosidad, comentar que un pequeño arroyo, el Bañuelos, sufrió una modificación en el trazado natural de su cauce en las obras de urbanización del barrio de La Garena, a principios de los años 2000, para hacerle desembocar en el río Torote en vez de hacerlo en el Henares, como siempre había sucedido.

Una vez en la otra orilla, en la zona conocida como finca de Espinillos, el recorrido no tiene ninguna dificultad para llegar hasta el punto de destino.

La finca de Espinillos sigue siendo Alcalá de Henares, incluido el Olivar, a partir del cual da comienzo el término municipal de Torrejón. Esta zona es propiedad de la empresa pública Nuevo Arpegio, perteneciente a la Comunidad de Madrid.

Por último, cabe destacar que la comunicación ciclista por esta colada no es deseable, ya que necesitaría de un pavimento más agresivo y de mayor anchura, lo cual podría provocar daños importantes en la naturaleza. Para establecer una comunicación ciclista podría construirse una vía desde el puente de la Fuente de la Salud hasta el río Torote en paralelo a la M-300.

Desde Podemos Alcalá de Henares y la Plataforma Salvemos el Camarmilla, así como el grupo de vecinos y vecinas preocupadas por el medioambiente que se animaron a hacer la marcha se ha podido comprobar que unir Alcalá y Torrejón es posible a través de esta vía pecuaria si se tienen en cuenta las indicaciones que se han hecho en este escrito sobre los problemas existentes y se hacen intervenciones puntuales, se instala señalización y se consolida una senda peatonal de apenas un metro de anchura y firme natural.

###50967##