El Ayuntamiento de Tres Cantos ha renovado el convenio de colaboración con la Fundación Integración y Solidaridad (FINSOL), reafirmando su compromiso con la igualdad de oportunidades y el apoyo a los menores en situación de vulnerabilidad.
El alcalde, Jesús Moreno, y la concejal de Familia e Igualdad, Sonia Lolo, han mantenido un encuentro con los representantes de la fundación para formalizar la renovación de este acuerdo, que permitirá dar continuidad al proyecto 'Aula de la Experiencia y la Solidaridad'.
Gracias a este convenio, el Ayuntamiento destinará 4.000 euros a financiar un programa que ofrece apoyo académico y acompañamiento personal a alumnos de Educación Primaria con menos recursos, contribuyendo a mejorar su rendimiento escolar, reforzar sus habilidades personales y favorecer su integración social.
El alcalde, Jesús Moreno, ha destacado que "la educación es una herramienta fundamental para garantizar la igualdad de oportunidades. Con este convenio seguimos respaldando la extraordinaria labor que desarrolla FINSOL, acompañando a niños y familias y ofreciendo a los menores el apoyo que necesitan para desarrollar todo su potencial".
Por su parte, la concejal de Familia e Igualdad, Sonia Lolo, ha señalado que "la colaboración con entidades sociales como FINSOL nos permite llegar a quienes más lo necesitan y complementar la atención que presta el Ayuntamiento a las familias. Este proyecto no solo mejora el rendimiento académico de los menores, sino que también fortalece su autoestima, sus habilidades sociales y su desarrollo personal".
A través del proyecto 'Aula de la Experiencia y la Solidaridad', FINSOL desarrolla acciones de refuerzo educativo, apoyo personal y acompañamiento dirigidas a prevenir el fracaso escolar, favorecer la inclusión social y ofrecer nuevas oportunidades a niños y niñas con mayores dificultades.
Más de tres décadas de cooperación y solidaridad
Además de su labor de apoyo educativo en Tres Cantos, durante los meses de verano la Fundación Integración y Solidaridad desarrolla uno de sus programas más emblemáticos: la acogida temporal de niños refugiados procedentes de Georgia. Gracias a la colaboración de familias voluntarias de la Comunidad de Madrid, estos menores disfrutan de unas semanas en un entorno familiar, seguro y afectuoso que contribuye a mejorar su bienestar físico y emocional y les ofrece una experiencia enriquecedora lejos de las dificultades de su día a día.