El secretario general del PSOE de Madrid ha sido crítico con los tiempos que vivimos. “Los intolerantes y los ultras campan a sus anchas y el Partido Popular no anda lejos de eso”, ha dicho Óscar López, convencido de que los populares “han aplaudido mucho y han reído mucho las gracias a esos ultras, siendo Ayuso la primera ultra de todas”.
El socialista ha hablado así sobre la vandalización del monumento en memoria de las 13 Rosas con amenazas de muerte a la analista política Sarah Santaolalla. “No es casualidad”, ha indicado en sus redes sociales, apuntando que las 13 Rosas fueron “mujeres asesinadas por enfrentarse al fascismo y no doblegarse” y, ahora, se utiliza su tumba para expresar con pintadas estas amenazas.
“Aquí se mezcla todo”, dice Óscar López en esta misma línea. Considera que en este caso entran en juego “el odio a la mujer, la persecución al que piensa diferente y la falta de respeto a la memoria histórica de nuestro país”. El presidente del Gobierno también se ha pronunciado sobre estos hechos, seguro de que “las 13 Rosas representan la dignidad frente al fanatismo”. Insiste en que “profanar su memoria y amenazar de muerte a una periodista es cruzar una línea intolerable”. Pedro Sánchez cierra su manifestación en redes sociales adelantando que “el odio, el machismo y el miedo no van a imponerse en nuestra democracia”.
La propia tertuliana ha publicado un vídeo para denunciar “una escalada de violencia”. “Empezó en las redes sociales, con algunos usuarios deseándome la muerte y siguió en mi puesto de trabajo, cuando una diputada del Partido Popular utilizó el término cocos para referirse a mis pechos”, explica Santaolla, asegurando que Elisa Vigil se refirió a su forma de vestir y a su aspecto físico para humillarla.
El hecho que la analista política califica como “más grave” es que el “agitador ultra Vito Quiles” haya acudido a la puerta de su domicilio. “Cuando salía de Televisión Española, me ha visto irme en un coche y, rápidamente, se ha subido a un Mercedes negro clase C, del año 2008, para iniciar una persecución”. “He interpuesto una denuncia contra él por acosarme, por perseguirme y por violentarme”, explica Santaolalla, asegurando haber encontrado a Vito Quiles y a otras dos personas esperándola a las puertas de su casa.
“Por hacer preguntas se me quiere censurar”, dice Quiles, adelantando que emprenderá “una batalla judicial sin cuartel”. Apunta hacia quienes, dice, le “difaman injustamente por ejercer la libertad de expresión y de información”. “A mí no me amedrenta una vulgar enchufada, por mucha maquinaria que tenga detrás”, concluye Vito Quiles.