Todos a una contra el nuevo modelo de financiación autonómica propuesto por el Gobierno. Así se han mostrado los presidentes autonómicos del Partido Popular en la firma de la Declaración de Zaragoza en la que Alberto Núñez Feijóo ha pedido a Pedro Sánchez que "revierta las decisiones que ha tomado para forzar el encaje legal de lo que le pide el separatismo”.
Los 14 barones populares han firmado esa declaración con la propuesta del PP para una financiación autonómica que respete, dicen, la "igualdad" de todos los españoles. Feijóo se compromete a impulsar un modelo de financiación “justo, transparente y pensado para todos los españoles”. “El dinero de todos se reparte entre todos”, reivindica.
Anuncia que, en su primer mes de mandato como presidente del Gobierno, convocará una Conferencia de Presidentes monográfica sobre la financiación y retomará grupos técnicos de trabajo con todas las comunidades. Además, dedicará el primer año a acordar con todos un nuevo modelo antes de presentarlo en las Cortes Generales.
Feijóo deja claro que cualquier acuerdo con el PP sobre financiación autonómica tendrá que respetar necesariamente los principios que recoge la Declaración de Zaragoza y advierte de que su partido “no suscribirá un acuerdo que promueva la desigualdad entre españoles, imponga privilegios de unos sobre otros o establezca particularidades que no estén basadas en hechos objetivos”.
España no tiene un presidente libre, sino maniatado por los partidos que le dieron la investidura
Denuncia que Oriol Junqueras, al que se refiere como “un inhabilitado por malversar fondos públicos”, sea ungido "como ministro de Hacienda del Gobierno". “Si no tiene derecho a repartir el dinero de los catalanes, tampoco el del resto de los españoles”, asevera.
Feijóo manifiesta que el PP “no va a tolerar que se expulse a Cataluña del sitio que le corresponde”, que es una mesa en la que se sienten todos. Señala que “Sánchez no ha sido capaz de reformar el sistema de financiación en más de siete años porque se ha equivocado de interlocutor” y porque “España no tiene un presidente del Gobierno libre, sino maniatado por los partidos que le dieron la investidura”.
El popular traslada tres mensajes “inequívocos” y compartidos por todo el Partido Popular: el apoyo firme a Cataluña, la reivindicación de la igualdad de todos los españoles y la defensa de la política como servicio público. Además, defiende que “en España caben los matices y las diferencias, pero no caben las fronteras internas, ni los chantajes, ni los privilegios”. “Hay particularidades en todas partes, las reconocemos, pero ningún español es más singular que otro”, indica