“De BlackStone a Brookfield y tiro porque me toca”. Puede sonar lúdico, pero es la fórmula que ha empleado Rita Maestre para denunciar que “las viviendas que Ana Botella malvendió por 70.000 euros engañando a los vecinos ahora pasarán a ser propiedad de otro fondo buitre”. La portavoz de Más Madrid habla de las 1.860 viviendas de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo que se vendieron en el año 2013 a Fidere, filial de Blackstone.
Maestre señala que se trataba de un total de 18 promociones, que eran el 20% del patrimonio público de vivienda del Ayuntamiento de Madrid. A los vecinos “se les prometió que no iba a haber subidas de alquileres”, insiste la portavoz de Más Madrid para sostener su acusación de “engaño” a la ciudadanía, a lo que añade que “a aquellos que tenían opción a compra se les dijo que la seguirían teniendo y no la tuvieron”.
“BlackStone, después del pelotazo que dio con el Partido Popular de Botella, está intentando vender estas viviendas a un fondo buitre canadiense”, señala Rita Maestre al tiempo que asegura Más Madrid conoce esta situación a través de las familias afectadas y del Sindicato de Inquilinas. “Sabemos que BlackStone ha comunicado que no va a renovar los contratos y que esta semana y la anterior el nuevo fondo ha empezado a visitar sus futuras propiedades, concretamente en el barrio de Carabanchel”, explica la portavoz.
Insiste en que “lo que está pasando en Madrid es muy grave” y exige que es el Ayuntamiento de Madrid deshaga “lo que el Partido Popular hizo”. “Que el PP recupere las viviendas que vendió”, sentencia la concejala para defender lo que considera “una propuesta de sentido común”. “Nosotros le exigimos al Alcalde que las recupere, que deje de regalarle nuestras casas a los millonarios y que no deje tiradas a esas familias”.
El portavoz del PP en el consistorio madrileño ha tildado de “estupidez” lo expuesto por Maestre y espera que explique de dónde podría el Ayuntamiento sacar el dinero para comprar estas viviendas. Carlos Izquierdo asegura que lo que propone Más Madrid “es algo trasnochado, del comunismo más rancio”, y pone en valor “lo que ha anunciado el propio alcalde y que es aumentar la oferta de vivienda pública, que se impulsen nuevos desarrollos y que se dé estabilidad al mercado, justo lo que va en contra de la ley de Vivienda”.