Dicho, hecho y confirmado por José Luis Martínez Almeida. El Corte Inglés y el Ayuntamiento de Madrid han logrado firmar un convenio urbanístico por el cual la marca comercial levantará dos torres de oficinas de hasta 27 plantas en Méndez Álvaro, a la vez que se compromete a la ejecución de una zona verde y de una dotación vecinal subterránea que todavía no se ha concretado.
El beneficio principal para el Ayuntamiento de la capital y, por tanto, para la ciudad y los vecinos, en este proyecto Nuevo Sur Méndez Álvaro no está en dinero directo, sino en ganancias urbanísticas, ambientales y sociales muy importantes. Así, de los 11.811 metros cuadrados que ocupaba el antiguo Corte Inglés, alrededor del 72% pasan a ser propiedad del consistorio para la construcción de una zona verde, un equipamiento público sin determinar, por el momento, y una planta subterránea para, por lo que parece, hacer un aparcamiento asociado al equipamiento.
Por su parte, el promotor (Corte Inglés) ) paga al Ayuntamiento 3,31 millones de euros por el 10% del incremento de edificabilidad (cálculo oficial del convenio: compensación por dar más metros cuadrados construibles privados). Esto es una carga urbanística típica: el privado gana mucho valor (el suelo se revaloriza +29 M€ por la recalificación + potencial venta de oficinas por +47,5 M€ o más), así que compensa al Ayuntamiento con dinero y cesiones.
Así, si antes era una parcela cien por cien privada, pues era un centro comercial cerrado, ahora el Ayuntamiento gana suelo público para nuevos equipamientos en una zona de entrada a la capital. Además, se generará actividad económica, mejorando la calidad de vida y la imagen de Arganzuela. Es una ganancia para Madrid porque, como explicó la vicealcaldesa, Inmaculada Sanz, se transforma un espacio relativamente muerte en un polo económico, verde y de servicios para los vecinos.