La oposición en el Ayuntamiento de Madrid ha salido al paso tras el anuncio de que la National Football League (NFL) celebrará partidos de la temporada regular en el Santiago Bernabéu. Tal y como ocurrió el pasado mes de noviembre, el Consistorio destinará una partida presupuestaria en concepto de patrocinio para el citado encuentro.
Esta inversión ha provocado el rechazo frontal de PSOE y Más Madrid, que han denunciado que se prioricen "los macroeventos" mientras los servicios públicos y las instalaciones de los barrios sufren "una grave falta de mantenimiento".
Para la portavoz socialista de Cultura, Turismo y Deporte, María Caso, este gasto es "un insulto" y "una vergüenza" para los madrileños. La concejala asegura que hay "centros deportivos cerrados por la falta de inversión y miles de niños asisten a clase sin calefacción". Además, Caso señala al PP por "hacer de Madrid una ciudad en la que cada vez es más difícil vivir" y en la que "los servicios públicos que dependen del Ayuntamiento están absolutamente abandonados".
En la misma línea se ha pronunciado la concejala de Más Madrid, Mar Barberán, quien considera que el acuerdo con la NFL responde a la estrategia de Almeida de convertir Madrid en una "mercancía" para venderla "al mejor postor". Según Barberán, el concepto que el alcalde tiene del deporte es "elitista", pues favorece grandes eventos "con precios prohibitivos" para la mayoría de los madrileños mientras los polideportivos de los barrios "están que se caen".
Desde Más Madrid subrayan que "el deporte base no existe para el alcalde", a pesar de ser el que "realmente crea comunidad, mejora la salud pública de los madrileños y previene la exclusión social". Cargan contra el Partido Popular por "invertir en lo mediático, mirar hacia otro lado en lo cotidiano y convierte Madrid en un decorado turístico".
Frente a estas críticas, José Luis Martínez-Almeida ha defendido que Madrid sigue siendo "una de las grandes capitales del deporte". "Hemos conseguido una capacidad de atracción de eventos internacionales que hasta este momento Madrid no tenía", apunta el alcalde. Además, afirma que el primer partido de la NFL que acogió Madrid tuvo "una repercusión extraordinaria" y "un retorno enormemente beneficioso en términos económicos".