José Bordalás vivió el pasado viernes una de las jornadas más especiales de su trayectoria ligada al Getafe CF. El técnico azulón recibió el reconocimiento como Hijo Adoptivo de Getafe en un emotivo acto institucional en el que estuvo arropado por el presidente Ángel Torres y varios integrantes de la plantilla: Luis Milla, David Soria, Juan Iglesias, Djené, Nyom y Mauro Arambarri.
El entrenador, muy emocionado durante todo el acto, quiso mostrar su agradecimiento por un reconocimiento que pone en valor su estrecha vinculación con la ciudad y su impacto en la historia reciente del club azulón. "Ser nombrado hijo adoptivo de esta ciudad es algo que me emociona de corazón y algo inesperado. Hay lugares que uno siente como suyos desde el primer día, y Getafe para mí y para mi familia es eso, nuestra casa. Nunca podré contar mi vida sin el Getafe Club de Fútbol. Ni tampoco podré contarla sin la ciudad de Getafe", manifestó el técnico.
Bordalás no pudo ocultar la emoción en varios momentos del acto, dejando imágenes que reflejaron el cariño mutuo entre la localidad y una de las figuras más importantes del Getafe en los últimos años.
Hay lugares que uno siente como suyos desde el primer día, Getafe es mi casa
Tras el acto oficial, la celebración se trasladó al exterior, donde cientos de aficionados esperaban la salida del técnico y los jugadores en una plaza completamente abarrotada. Sobre un escenario instalado para la ocasión, Bordalás y varios futbolistas compartieron un auténtico baño de masas con una afición entregada a la clasificación europea del Geta, que finalmente certificó el equipo este fin de semana.
Getafe vivió así una jornada cargada de emoción, con José Bordalás como gran protagonista. El técnico, que ha marcado una etapa histórica en el club y se ha ganado el respeto y el cariño de toda una ciudad, recibió el reconocimiento arropado por su gente, por sus jugadores y por una afición que quiso devolverle una pequeña parte de todo lo que ha dado al Getafe. Entre aplausos, cánticos y muestras de cariño, Bordalás cerró un día difícil de olvidar, de esos que trascienden al fútbol y quedan para siempre en la memoria.