El portavoz del Grupo Parlamentario Popular en la Asamblea de Madrid, Carlos Díaz-Pache, ha cargado con dureza contra el Gobierno de España durante la sesión de control celebrada este jueves. En su intervención, el diputado popular ha cuestionado de forma contundente la salida del ministro Óscar Puente, señalando las contradicciones en el discurso del Ejecutivo y de sus apoyos parlamentarios.
"Si es digno por irse, ¿era indigno por no irse después de las 46 víctimas de Adamuz? ¿Cuántas vidas vale la dignidad de un ministro?", ha aseverado Díaz-Pache, criticando a quienes calificaba como "palmeros del Gobierno" por justificar previamente al titular de Transportes tras los accidentes ferroviarios y aplaudir ahora su dimisión.
Dudas sobre la gestión de las infraestructuras
El portavoz parlamentario ha enfatizado el contraste entre los avances tecnológicos cotidianos y los fallos en el sistema ferroviario público. "Una aplicación gratuita nos indica si hay un objeto en la carretera a un kilómetro [...]. ¿Y el sistema ferroviario público español no sabe dónde están los trenes a 200 km/h?", ha planteado ante el Pleno.
Díaz-Pache ha recordado que Adif ha recibido casi 6.000 millones de euros procedentes de fondos europeos para infraestructuras, en un contexto en el que el Estado recauda "1.400 millones de euros cada día". En esta línea, ha sentenciado: "Recaudan más que nunca, gastan más que nunca y los servicios públicos funcionan peor que nunca".
Críticas a la dimisión y a la situación política
A juicio del portavoz del GPP, la renuncia de Óscar Puente no responde a motivos de ética política: "Óscar Puente no dimite por dignidad ni responsabilidad, dimite porque lo cesan las encuestas y la información que ha recibido el presidente del Gobierno de que es otro ministro corrupto".
Durante su discurso, el dirigente popular también ha hecho referencia a la "degradación institucional", los intentos de "pervertir las instituciones» y la «corrupción generalizada", asegurando que apartar al actual Ejecutivo ha pasado de ser una prioridad a convertirse en "una emergencia".
Finalmente, Díaz-Pache ha reivindicado el papel de la capital al afirmar que "Madrid vuelve a ser capital de Iberoamérica en un momento en el que la libertad está amenazada a ambos lados del Atlántico", concluyendo su intervención con un mensaje de confrontación ideológica: "Es la batalla de siempre y la vamos a ganar. Comunismo o libertad".