La Infanta Sofía visitó el nuevo el Complejo Clínico y Asistencial (hospital) del Centro de Cría y Adiestramiento de la Fundación ONCE del Perro Guía (FOPG). Este proyecto, en marcha desde hace más de 35 años, dispone de instalaciones destinadas a albergar los perros, hospital veterinario, y una residencia para acoger a los solicitantes de perro guía durante el curso de formación que deben realizar para aprender a desplazarse.
Tras los saludos a las autoridades tuvo lugar una fotografía de grupo junto a una placa conmemorativa de la visita de la Infanta Sofía. A continuación, Su Alteza Real inició una visita al centro, durante la cual conoció de manera detallada el proceso veterinario y formativo de los futuros perros guía. Acompañada por personal técnico de la Fundación, recorrió la sala de pruebas diagnósticas, las áreas quirúrgicas y el hospital veterinario.
En la zona de cría —de acceso restringido por tratarse de un espacio sensible— fue recibida por el director veterinario de la FOPG, Simón Martí. Allí visitó el bloque de cría, la zona de duchas y las parideras, donde pudo observar a “Ona”, cachorro de veinte días a quien Su Alteza Real la Infanta Sofía le puso el nombre. Dentro de 24 meses, al igual que sus cinco hermanos nacidos en la primera semana de este año, Ona mejorará la vida de una persona ciega. La visita a la zona de cría del centro concluyó en el área de estimulación temprana, donde interactuó con varios cachorros de mayor edad.
Posteriormente, Su Alteza Real saludó en el exterior a dos familias educadoras, una entrenadora, un instructor y dos usuarios de perro guía, quienes explicaron la labor fundamental que desempeñan en el proceso de socialización, adiestramiento y utilización de estos animales, antes de presenciar, en la grada de exhibición, una demostración de trabajo del perro guía, ofrecida por una instructora de la Fundación.
Al término de la actividad, Su Alteza Real realizó una fotografía junto a un perro guía y posó junto a los trabajadores del centro, antes de conversar con ellos. Su Alteza Real la Infanta Sofía estuvo acompañada por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; el delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín; al alcalde de Boadilla del Monte, Javier Úbeda; la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Ma´ria Rosa Martínez; el presidente del Grupo Social ONCE, Miguel Carballeda; el presidente de la Fundación ONCE del Perro Guía, Andrés Ramos y la directora gerente de la Fundación ONCE del Perro Guía, María Jesús Varela, entre otras autoridades.
La plantilla de la FOPG está integrada por más de 50 profesionales con una acreditada experiencia y alta especialización. Entre ellos se encuentran instructores de movilidad, entrenadores, supervisores de cachorros, cuidadores de los perros alojados, personal administrativo y de servicios generales. Cuenta, asimismo, con un servicio veterinario propio, con un área especializada en la selección genética y la cría. Las nuevas instalaciones pueden albergar a 175 perros.
La ONCE creó la Fundación ONCE del Perro Guía en 1990, adoptando el modelo de las escuelas de perros guía europeas y norteamericanas (35 años de andadura), desde su nacimiento ha facilitado cerca de 4.000 perros a las personas ciegas o con discapacidad visual grave de nuestro país. Ahora entrega una media de 140 ejemplares, pero con el nuevo centro llegarán a 200 entregas. La lista de espera es de entre 4 y 5 años actualmente y con este nuevo centro se podrá reducir. Realiza exhibiciones que ven todos los años entre 8.000 y 10.000 personas en todos los territorios españoles.
El programa de Cría de la FOPG es la base sobre la que se asienta todo el trabajo del centro de adiestramiento. Se tarda unos 24 meses en adiestrar un perro guía. El programa de Cachorros de la FOPG trata de obtener la mayor adaptación de los perros, entre los dos y los catorce meses de edad, a todo tipo de entornos y situaciones, garantizando un comportamiento social adecuado en todo momento y una obediencia básica que facilite su posterior adiestramiento. El instrumento para lograrlo es el acogimiento del cachorro en una familia educadora, siendo más de cien familias educadoras las que existen cada año.