"El Grupo Municipal del Partido Popular de Alcalá de Henares quiere expresar [...] su respeto absoluto a la presunción de inocencia del segundo teniente de alcalde, Víctor Acosta". Así arranca el comunicado oficial difundido por la formación que lidera Judith Piquet, emitido a raíz de que este medio desvelara la denuncia contra el portavoz de VOX por presunto acoso sexual, laboral y revelación de secretos.
Desde las filas populares sostienen que no tenían constancia previa de este conflicto. Por ello, piden que se respete la presunción de inocencia de Acosta, al tiempo que apelan a la "prudencia", al "respeto institucional" y al devenir de la acción de la Justicia.
Esta reacción oficial se produce tras hacerse público que dos altos funcionarios del Ayuntamiento complutense —el interventor municipal, Ernesto Sanz, y la directora de Servicios Jurídicos, Elena Santana— han interpuesto una querella contra el segundo teniente de alcalde.
Sin embargo, tal y como avanzó este medio y se debatió posteriormente en el seno del partido a nivel regional, la denuncia coincide con un momento especialmente convulso para la coalición PP-VOX. Acosta se encontraba investigando presuntas irregularidades en la Ciudad Deportiva Municipal y, según el propio portavoz denunció públicamente en varias ocasiones (incluyendo declaraciones a SoydeMadrid.com), se había topado con dos claros obstáculos para acceder a la documentación: el interventor y la propia Alcaldía.
Interrogantes sobre la relación entre los socios
A tenor de los hechos, las sospechas de Acosta apuntaban a que el área de la alcaldesa, Judith Piquet, podría estar reteniendo información deliberadamente, lo que encendió las alarmas sobre posibles irregularidades internas en el organismo municipal.
Ante este panorama, queda una incógnita clave en el aire. Diversas fuentes consultadas dudan abiertamente de que el PP de Alcalá ignorase por completo las tensiones entre Acosta y los dos funcionarios, dada la dilatada trayectoria de ambos en el consistorio (donde ejercen desde hace más de una década). La pregunta que planea sobre el Ayuntamiento es inevitable: ¿ha comenzado a resultar incómoda la figura de Víctor Acosta para la alcaldesa complutense?