Óscar Puente se ha pronunciado esta mañana sobre la retirada de restos del accidente ferroviario de Adamuz. El ministro de Transportes ha reconocido ante los presentes que el "error" de Adif fue no comunicar "inmediatamente" dicha actuación a las autoridades judiciales, pero defiende a la compañía asegurando que no hubo "mala fe" en ello, aunque la propia Guardia Civil les haya reprendido por ello.
En este sentido, Puente sostiene que el material recogido ya había sido descartado por el instituto armado y por la propia Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF). Estamos hablando de fragmentos de carril, soldaduras del tramo afectado y otros materiales que se encontraban a unos cien metros del lugar del accidente y que, en palabras del ministro, utilizará Adif para su propia investigación que tendrá que remitir al juzgado de Córdoba encargado del caso.
Por otro lado, en cuanto a la derivación de responsabilidades, Puente ha vuelto a dejar claro que no se plantea dimitir. En caso de que finalmente se demuestre que había algo mal hecho o supervisado, el ministro ha señalado que "no le encuentra ninguna lógica" a tener que marcharse por ello, pues considera que ha asumido su papel desde el primer momento.