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Las "medias verdades" de Mónica García
La ministra de Sanidad asegura que las guardias cuentan para la vida laboral, y los médicos responden
Nacional |

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha afirmado recientemente en rueda de prensa y en declaraciones públicas que es “falso” que las guardias médicas no coticen para la jubilación. Según sus palabras: “Cualquiera que conozca el ordenamiento jurídico de nuestro país sabe que las únicas horas que no cotizan son las que se pagan en B. Las horas de guardia cotizan y cuentan para la vida laboral, luego cuentan para la jubilación.”

No obstante, esta declaración es técnicamente parcial, y ya ha sido calificada por los sindicatos médicos como engañosa. En realidad, las guardias sí cotizan a la Seguridad Social, porque se declaran, se tributan y generan el pago de cuotas correspondientes. Sin embargo, para la inmensa mayoría de los médicos adjuntos esta cotización tiene un efecto muy limitado de cara a su pensión futura. La razón principal es el tope máximo de cotización, fijado en 5.101,20 euros mensuales para el año 2026.

La mayor parte de los médicos especialistas ya alcanzan o superan esta base máxima solo con su salario base y complementos habituales. Por ello, el importe que perciben por las guardias —que suele ser muy significativo— se sitúa por encima de ese límite. Como consecuencia, esas horas extras no generan base de cotización adicional ni computan como tiempo trabajado adicional para mejorar el cálculo de la pensión.

Según diversos informes de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y del Sindicato Médico de Granada (SIMEG), un médico que realiza guardias de forma habitual durante 30 años puede acumular una carga laboral equivalente a más de 40 años de jornada ordinaria. Sin embargo, a efectos de jubilación, ese esfuerzo extra apenas se reconoce. Esto provoca que muchos facultativos vean reducida su pensión entre un 30% y más del 50% respecto a su salario en activo, especialmente en los casos de mayor dedicación a la atención continuada.

Los sindicatos llevan años denunciando esta situación y reclaman que las guardias se equiparen, al menos en el reconocimiento de derechos, a otras profesiones de riesgo como bomberos o policías, donde sí existen coeficientes reductores o un mejor cómputo del tiempo trabajado.

Mientras el Ministerio de Sanidad se ampara en que “las guardias cotizan”, los médicos insisten en que no piden dejar de cotizar, sino que esas horas tan exigentes y de alta responsabilidad generen realmente derechos de cara a su jubilación, tal como corresponde a la penosidad y dedicación que implican.