Irene Montero celebró este fin de semana uno de los últimos pasos del Gobierno de España en materia migratoria, la regularización masiva que afectará a unas 500.000 personas, y que ha levantado la polémica no solo en el entorno político, sino entre dirigentes de algunas Comunidades Autónomas como la de Madrid. La eurodiputada de Podemos aplaudía la llegada de estas personas empleando, a su modo, una teoría muy extendida por Europa, la teoría del 'gran reemplazo'.
Durante su intervención, la ex ministra de Igualdad se apuntó como un tanto que, por fin, Pedro Sánchez hubiera aceptado la exigencia de su grupo para regularizar a inmigrantes que lleven más de cinco meses viviendo en España. Ahora, según la eurodiputada de Podemos, pelearán para que estas mismas personas puedan votar en los próximos comicios, "vamos a por la nacionalidad o a cambiar la ley para que puedan votar".