“No puede existir un modelo a medida para una comunidad autónoma, sino que se establece un sistema que se adapta y da respuesta a las distintas realidades de España”. De esta manera defiende María Jesús Montero el nuevo sistema de financiación autonómica que propone el Gobierno de España, pero no ha debido convencer a las comunidades autónomas porque solo una lo ve con buenos ojos.
Cataluña es el único territorio que no ha rechazado el sistema de financiación que plantea el Ejecutivo central, en el que, precisamente, “para Cataluña la ordinalidad está contemplada y significa que la posición en la que aporta es la posición en la que recibe, pero, por ejemplo, en la Comunidad de Madrid no ocurre”.
Montero explicó la semana pasada que esto es así “por el statu quo de Cantabria”, refiriéndose al mecanismo que garantiza que ningún territorio reciba menos recursos de los que habría obtenido con el modelo anterior. Esto se financiará con aportaciones de la Administración central, que destinará 400 millones para beneficiar especialmente a Cantabria y Extremadura.
Aunque la ministra de Hacienda ha trasladado que la adhesión al nuevo modelo será voluntaria, se ha quedado sola en Consejo de Política Fiscal y Financiera. La consejera del área en la Comunidad de Madrid ha asegurado que “esto no es más que corrupción de estado” y se refiere al nuevo sistema planteado como “el modelo Junqueras”. Como Rocío Albert, el portavoz del PP en la Asamblea de Madrid considera que esta propuesta responde a la necesidad de que “todos paguemos el chantaje independentista a Pedro Sánchez”. Carlos Díaz-Pache destaca que “hasta los gobierno autonómicos del PSOE” hayan rechazado el nuevo modelo de financiación.
Montero acusa al Partido Popular de mentir y afea que sus consejeros pongan sobre la mesa “supuestos agravios territoriales que nunca coinciden con la realidad”, segura de que “esto solo incide en la polarización”. Sin embargo, el rechazo al modelo de financiación ha sido casi pleno en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Parece que el pacto entre Pedro Sánchez y Oriol Junqueras no cuenta con la aprobación de los gobiernos autonómicos.
Antes de que la ministra trasladase siquiera los detalles del nuevo modelo de financiación para las comunidades autónomas, el presidente del Gobierno y el líder de ERC mantuvieron un encuentro del que salió “un buen modelo de financiación” para Cataluña, representando "unos 4.700 millones, un incremento del 12% en la capacidad presupuestaria para su Gobierno”. Al finalizar la reunión con Sánchez, Junqueras hizo estas declaraciones y aseguró que se había llegado a un acuerdo en los términos expuestos, como después confirmó la propia Montero en la rueda de prensa posterior a la presentación de la propuesta del Gobierno para el nuevo modelo de financiación autonómica.
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