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El Rey Juan Carlos, premiado por su atención al mayor en Urgencias
El hospital ha recibido la acreditación GEDA en la categoría Bronce
Móstoles |

El Hospital Rey Juan Carlos ha recibido, al igual que el resto de centros de Quirón Salud integrados en el Sermas, la acreditación GEDA por su atención integral, especializada y de calidad del paciente mayor en sus servicios de Urgencias.

El reconocimiento, otorgado por el Colegio Americano de Médicos de Urgencias, la John A. Hartford Foundation y el Instituto West Health, reconoce el esfuerzo de estos cuatro hospitales (Rey Juan Carlos, Fundación Jiménez Díaz, Infanta Elena y General Villalba) en el desarrollo de iniciativas, tanto de formación en competencias básicas que deben tener todos los profesionales de los servicios de Urgencias, como de investigación para mejorar la evidencia existente y aportar recomendaciones específicas que ayuden a adecuar los recursos en los aspectos geriátricos más esenciales. Asimismo, esta distinción acredita que cumplen los estándares y requerimientos del programa estadounidense Geriatric Emergency Department Accreditation.

La categoría Bronce identifica la excelencia en el cuidado de personas mayores representada por una o más iniciativas geriátricas específicas, dirigidas a optimizar el nivel de cuidado de estos pacientes en una o más áreas concretas bajo la consideración de siete categorías: la dotación de personal; la formación; disponer de políticas, protocolos, pautas y procedimientos; mejorar la calidad; medir resultados; disponer de equipo y suministros; y contar con un adecuado entorno físico.

Adaptar la Urgencia a los requerimientos de los pacientes geriátricos nos ha permitido reenfocar el servicio

El envejecimiento de la población es una de las características de nuestra sociedad, especialmente en el mundo desarrollado. Esto implica que cada vez haya más personas mayores que, aunque llegan a más edad con mayor calidad de vida, generan una cronificación de muchas enfermedades y un consecuente aumento de la demanda sanitaria en edades avanzadas, con las necesidades específicas de sus años, pero también con el reto de prevenir, en su atención de salud, complicaciones y deficiencias funcionales, restablecer su bienestar y rehabilitar, en la medida de lo posible, las deficiencias y discapacidades producidas.

Las Urgencias Hospitalarias, lejos de ser una excepción, son un buen termómetro de esta tendencia social, y en los últimos años han registrado un aumento de las visitas de los pacientes mayores de 65 años, que requieren cuidados asistenciales integrales, especializados y de calidad.

Para ello, y con el fin de estandarizar la atención de los servicios de Urgencias, haciéndolos más cercanos, humanos, accesibles y personalizados para las personas mayores, el programa de acreditación se basa en criterios objetivos y medibles, aportando distintos valores tanto a los pacientes, como a los profesionales y a los propios hospitales. Entre los beneficios de la atención a las personas mayores en los servicios de Urgencias destaca la disponibilidad de una atención integral, que detecte los síndromes geriátricos y potencie la información y participación de las personas en la toma de decisiones, así como la implantación de procedimientos para acelerar el alta de pacientes mayores y asegurar las transiciones entre los distintos recursos asistenciales.

El proceso también promueve y avala la atención al paciente geriátrico basada en equipos multidisciplinares, así como la adaptación de la estructura de los citados servicios de Urgencias a las necesidades de estas personas, disponiendo de equipamiento como mantas calentadoras, colchones o material que facilite la deambulación, como andadores o bastones, adaptando la iluminación o el suelo o teniendo flexibilidad y facilidad para proporcionar comida y agua en cualquier momento al paciente que lo necesite, entre otras medidas

Un trayecto de aprendizaje y formación que se alinea con los ejes estratégicos de estos cuatro hospitales -prevención y promoción de la salud, mejora de la experiencia de paciente y uso responsable y eficiente de los recursos- al prevenir las infecciones adquiridas en el hospitales, reduciendo procedimientos innecesarios como los catéteres urinarios, al facilitar la disminución de los ingresos hospitalarios y las visitas repetidas a Urgencias, y al optimizar los costes, contribuyendo a la sostenibilidad del sistema.