En el rugby hay muchas selecciones nacionales cuya grandeza se mide por sus títulos. Tenemos a los All Blacks de Nueva Zelanda que arrasan en la disciplina, pero también otras selecciones como Inglaterra, Irlanda o Francia que también tienen su prestigio dentro del mundo del rugby, siendo las favoritas para gran cantidad de campeonatos en páginas como parimatch.
Pero uno de esos países cuya grandeza no se mide en títulos, y que, además, está en plena fase de crecimiento, es la selección española. Conocidos como Los Leones, la selección no es reconocida por ganar ningún título relevante, de hecho mucho le queda para llegar al nivel de alguno de los países mencionados anteriormente, pero sí que tiene algo muy particular: su cultura y crecimiento.
Por ello, en este artículo conoceremos algo más de la historia del rugby en España y, por supuesto, de la selección.
EL rugby llegó a España de la mano de los ingleses. A finales del siglo XIX, varios estudiantes de intercambio, que realizaban sus estudios en Barcelona y Bilbao, comenzaron a practicar la disciplina. En sus inicios, el rugby era un deporte elitista, reservado a las familias adineradas, colegios privados y clubes sociales de alto standing.
Pero todo cambió cuando el rugby llegó a la capital, Madrid. De la nada, su expansión por el país era enorme, cada vez más clubes aparecían y la sociedad recibía este deporte con los brazos abiertos, casi forzando a la creación de la Federación Española de Rugby en el 1923.
Desde ese momento, el rugby no ha parado de crecer, y hoy en día son miles las personas que lo practican. Ha pasado a ser también el deporte de referencia en muchos campus universitarios, y la Universidad Complutense de Madrid es buen ejemplo de ello: organiza competiciones internas en las que se miden estudiantes de distintas facultades.
A esto hay que sumarle el desarrollo de la División de Honor, donde clubes como El Salvador, el Complutense Cisneros, el VRAC Quesos Entrepinares o el Alcobendas Rugby han ido ganando peso con el paso de los años. Lejos quedan aún de los grandes referentes irlandeses o franceses, pero su papel en la cantera del rugby nacional es innegable.
Las redes sociales han dado otro empujón al deporte en los últimos años. Mostrar al gran público tanto la espectacularidad del juego como el nivel alcanzado por la selección ha sido clave para que el rugby siga sumando aficionados en España.
Con la aparición de la Federación Española de Rugby en el año 1923, llegó de la mano la selección española de rugby. El objetivo de este combinado nacional era sencillo: crear un equipo con los mejores jugadores del país que fuese capaz de representar a España en las mayores competiciones continentales.
Sin embargo, el siglo XX fue una etapa de consolidación del deporte en el país, por lo que los éxitos fueron mínimos. Aún así, se sentaron las bases para lo que posteriormente iba a ser una de las selecciones con más futuro de todo el continente europeo.
Y es que los éxitos empiezan en el año 1999, cuando la selección española de rugby consigue certificar el pase a su primera copa del mundo. Pese a que los resultados no fueron favorables para Los Leones, clasificarse para la cita mundialista era un hito inigualable, misma historia que en el año 2007, donde España también clasificó pero cayó eliminada a las primeras de cambio.
Pero en el siglo XXI todo comenzó a encajar, Los Leones cada vez eran más fuertes y el interés por el deporte en el país seguía en aumento. Y es que este mismo año, tras poder jugar en alguno de los mayores estadios del país como el Estadio Metropolitano, el José Zorrilla o Butarque, la selección certificó su pase al top 4 del Rugby Europe Championship, un hito al que la selección nunca había llegado.
A medida que pasa el tiempo, más crece el deporte en el país, especialmente en las universidades, donde sale el mayor talento preparado para nutrir a la selección. El tiempo dirá, pero Los Leones siguen creciendo y tanto el europeo como el mundial son los objetivos de una selección llena de ambición y garra.