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Millones enterrados en el 'jardín fantasma' del Wizink
Un peritaje judicial revela que las zonas verdes proyectadas en la zona son "islas de loseta" situadas sobre vestuarios y garajes
Madrid |

El Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid, también denominado Movistar Arena y, para los madrileños, el 'Wizink Center', se enfrenta a un nuevo conflicto judicial que pone en tela de juicio su paisaje urbanístico. Y es que, parece que lo proyectado en la Modificación del Plan General (MPG 2024) para recuperar más de 4.000 metros cuadrados de "zona verde básica", en la realidad supone un "maquillaje cartográfico".

La controversia comenzó cuando un particular interpuso un recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid contra el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad por lo que consideraba un "engaño" a la ciudadanía al calificar como "zona verde" un espacio que, en la realidad, es plaza dura, una zona pavimentada situada sobre construcciones como los vestuarios del propio Movistar Arena. Esta condición del suelo impide, de facto, que puedan crecer árboles o jardines reales.

Así lo ha confirmado el peritaje judicial. El arquitecto encargado también ha cuestionado la viabilidad del jardín vertical propuesto por la Comunidad de Madrid para la fachada del edificio, considerando que esta medida tiene un valor más estético que ecológico.

Según la normativa recogida por el propio Ayuntamiento de Madrid en su PGOU, una zona verde debe tener al menos 80 centímetros de tierra libre para permitir el crecimiento de árboles, algo físicamente imposible sobre el techo de un vestuario. Además, según la Ordenanza General de Protección del Medio Ambiente Urbano, las zonas verdes deben ser espacios destinados materialmente a la plantación de arbolado y jardinería, algo que, evidentemente, este espacio contemplado por el Equipo de Almeida no cumple.

Por otro lado, según la Ley del Suelo regional, la modificación del un plan no puede conllevar la disminución de las zonas verdes existentes, si se quita en un sitio, hay que poner otra de igual o mayor cantidad.

Ahora, aunque la sentencia es contundente, no es firme, por lo que el Ayuntamiento madrileño y el Gobierno regional pueden jugar una última carta: interponer un recurso de casación ante el Tribunal Supremo. No obstante, el propio alcalde de la capital ya ha confirmado que acatarán la resolución del TSJM, eso sí, "tendremos que hacer una consulta al tribunal sobre la mejor manera de poder ejecutar la sentencia y poder devolver ahí una zona verde. Ahora estamos haciendo una remodelación de la Plaza de Dalí".