Hace cinco años que José Manuel Albares tomaba la cartera del Ministerio de Exterior. Cinco años en los que ha acudido en varias ocasiones al Senado y “en ninguna ocasión ha hablado de política exterior” a petición del Partido Popular. Así lo explicaba él mismo desde su atril. “Dejen de hacer el ridículo”, le contestaba a la senadora popular, Alicia García Rodríguez. “Siempre vienen con sus obsesiones, justo en el momento en el que España es un país respetado y escuchado en todos los escenarios internacionales”, sentenciaba el ministro.
Un enfrentamiento entre bancadas que llegaba tras la pregunta de la senadora García sobre el papel del expresidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en Venezuela. Consideraba la popular que “Zapatero es el nexo del sanchismo” porque “operaba en Venezuela con viajes fuera de agenda, con vuelos a través de países caribeños con aviones del régimen chavista y operaba también con empresarios investigados hoy por organización criminal y blanqueo de capitales”.
“Un expresidente actuando como comisionista, como recadero, como defensor y blanqueador de una dictadura sanguinaria. Usted lo sabía y usted lo tapó. Hoy responda porque pronto puede que lo tenga que hacer ante la Audiencia Nacional”, le espetaba García al ministro de Exteriores.
Una pregunta que Albares reconocía “tomarse en serio con mucha dificultad”. El ministro señalaba a la popular por “consumir todo su tiempo” sin dedicar ni una sola palabra a la transición venezolana, ni sobre Ucrania, ni Gaza, ni Groenlandia, ni Sudán. Enumeraba Albares todos los conflictos activos a nivel internacional sobre los que “no se ha interesado” el Partido Popular. “No contestan porque no saben”, acusa Albares a García.
“No contestan porque no saben”
Sobre las cuestión del expresidente Zapatero recordaba el ministro a los populares que “Aznar aparece en los papeles Epstein y yo no he venido aquí a traer acusaciones”. Una frase que le ha valido el aplauso de la bancada progresista.