Pepe Sanjurjo abandona la dirección de comunicación de la Real Federación de Fútbol de Madrid (RFFM) tras nueve años en el cargo, y lo hace con una carta de despedida a la que ha tenido acceso El Silbato. En ella asegura que se marcha "en contra de su voluntad" después de haber denunciado a la RFFM el pasado mes de junio. Atribuye el conflicto a la llegada del hijo del presidente, Paco Díez, que según su relato se autoproclamó "nuevo jefe supremo" y protagonizó faltas de respeto y malas formas.
Sanjurjo afirma que trasladó su malestar al presidente en una reunión en mayo sin ser escuchado, y que después la situación empeoró. Sostiene que más de veinte trabajadores y directivos han dejado la Federación en los últimos meses, con demandas judiciales de por medio, y pide apartar de la dirección al responsable de estrategia. Reconoce el crecimiento de la RFFM, que esta temporada ha superado los 180.000 federados, pero lo achaca "al trabajo y al esfuerzo de muchos, no al de una sola familia".
CARTA DE DESPEDIDA
"Después de nueve años trabajando como director de comunicación de la Real Federación de Fútbol de Madrid, toca decir adiós.
Antes de nada, y para que quede claro, quiero agradecer públicamente al presidente, Paco Díez, la oportunidad que me brindó para desarrollar una labor con la que he disfrutado de verdad.
Mientras conté con su confianza, fui un profesional feliz; todos sabéis muy bien que disfrutar de tu trabajo es una bendición. Por eso, Paco, mi agradecimiento más sincero.
Asimismo, a todos aquellos con quienes tuve la fortuna de encontrarme durante estos años, a mis compañeros y, de manera muy especial, a ese grupo humano tan excepcional que da vida al departamento de comunicación, quiero expresarles que compartir el día a día y los desafíos a su lado no solo ha sido un auténtico honor, sino un recuerdo imborrable que me llevo para siempre.
He tenido la oportunidad y la suerte de conocer a gente que merece mucho la pena. Personas comprometidas con lo que hacen porque este mundo del fútbol te atrapa y no te suelta. Gracias de corazón.
Me voy con pesar, en contra de mi voluntad, pero sin rencor. La decisión de denunciar a la RFFM el pasado mes de junio no fue una situación agradable y, mucho menos, deseada. La aparición del hijo del presidente y su autoproclamación como nuevo jefe supremo provocaron una serie de acontecimientos —incluyendo faltas de respeto y de educación— que culminaron en la citada denuncia.
Allá por el mes de mayo, en una reunión con el presidente, le transmití mi malestar y le pedí que tomara las medidas correspondientes. No fui escuchado y, lo que es peor, como consecuencia de aquella conversación, la actitud de su hijo y la crudeza en su trato se incrementaron. Por mi edad, mi trayectoria y, fundamentalmente, por mi lealtad y compromiso institucional no podía consentir que esa situación se alargara un solo minuto más.
A partir de la denuncia, han sido innumerables las llamadas y mensajes recibidos. No solo me preguntaban por mi situación, sino que se sumaban a las quejas por la forma de actuar del hijo del presidente y de su compañera de departamento. Directivos, trabajadores, colaboradores, becarios, patrocinadores, proveedores —en definitiva, un amplio espectro de perfiles relacionados con la RFFM— compartían con desagradable sorpresa la misma descripción: faltas de respeto, malas formas, gritos e improperios. Muchos de ellos coincidían conmigo en la misma advertencia dirigida al presidente: «Tu hijo será tu perdición».
No es normal que en los últimos meses más de veinte trabajadores y directivos hayan abandonado la RFFM, ya sea despedidos o por voluntad propia, con demandas judiciales de por medio.
Esto no es una rabieta ni una proclama reivindicativa. Es un intento honesto de hacer ver al presidente que se equivoca y que la Federación necesita otra forma de liderazgo. El fútbol madrileño le eligió a él para estar al frente, no a su hijo. Si esta temporada la RFFM ha sobrepasado la cifra histórica de 180.000 federados, ha sido gracias al trabajo y al esfuerzo de muchos, no al de una sola familia.
Desde mi punto de vista, y tras recibir abundante información, el primer paso para reconducir esta situación debería ser apartar de la dirección al responsable de estrategia. No se puede construir el futuro sobre una estrategia basada en la desconfianza, la desconsideración y la venganza.
No sé si todavía habrá tiempo de solucionarlo, pero el fútbol de Madrid tiene ahora la palabra. Mi propósito hoy sigue siendo el mismo que cuando entré hace nueve años: que la Real Federación de Fútbol de Madrid sea cada día más grande y que, cuando se hable de ella, sea siempre en positivo. Me despido con el deseo sincero de que el sentido común, el respeto y la dignidad vuelvan a ser los pilares de la institución a la que tanto aprecio.
Hasta siempre. Pepe Sanjurjo"
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