Desde Más Madrid-Compromiso con Getafe secundan las movilizaciones por la universidad pública. "Todo nuestro apoyo a las y los profesores, alumnos y personal laboral que hoy están en huelga defendiendo la Universidad Pública Madrileña, los motivos sobran", recalcan. Tras un año de movilizaciones en defensa de la universidad pública madrileña, su sostenibilidad presente y futura y la libertad de la que siempre se ha caracterizado se ve "amenazada por las políticas de desmantelamiento de lo público del Gobierno de la Comunidad de Madrid".
Al finalizar el curso académico pasado, la universidad pública se encontraba en una situación de crisis económica sin precedentes, debida fundamentalmente a los recortes presupuestarios aplicados por el Partido Popular de Isabel Díaz Ayuso. Tan solo la Universidad Carlos III de Madrid, orgullo de Getafe, conseguía cerrar el curso con sus cuentas en positivo, pero con perspectivas preocupantes si la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades no decidía virar el rumbo de abandono de la universidad pública en nuestra región. "Que el Gobierno de la Comunidad de Madrid, dirigido por la señora Ayuso, desprecia profundamente lo público porque no beneficia a sus redes clientelares, no es ninguna novedad. Pero nunca hasta ahora habían sido tan evidentes sus intenciones".
La Universidad Complutense se ha visto obligada a pedir un préstamo de 34,4 millones de euros a la propia Comunidad de Madrid porque con los fondos que recibe, no podrá pagar las nóminas de los trabajadores a final de año. En todas las facultades se ha empezado el curso sin contratar profesores, sin poder adquirir libros o sin renovar materiales necesarios para el desempeño de las clases porque no había presupuesto. En la propuesta de presupuestos de la Comunidad de Madrid para el año 2026 no se vislumbra un futuro mejor.
La inversión en universidades es de apenas un 0,46% del PIB regional, muy lejos del 1% del PIB que señala como objetivo la Ley Orgánica del Sistema Universitario para 2030, lo que supone en la práctica la asfixia económica y, por ende, la viabilidad de las 6 universidades públicas madrileñas.
Solo el 0,46% del PIB regional va destinado a inversión en universidades
Todo esto se traduce en una disminución de las plazas ofertadas en la pública (un 34,9% desde 2009) mientras se incrementan las licencias a universidades privadas y las tasas no dejan de subir. Y la consecuencia de la menor inversión por estudiante y el incremento del coste de la matrícula, junto con una reducción de las becas, tiene como resultado un proceso de elitización de la educación superior, donde sólo quienes pueden pagarlo tienen acceso a unos títulos universitarios cada vez más devaluados pero a la vez imprescindibles.
Por estas y otras razones, como la Ley de Universidades que está desarrollando la Comunidad de Madrid, que pretende castigar con multas de hasta 100.000€ las protestas pacíficas en los campus, desde las seis plataformas de las Universidades Públicas Madrileñas, formadas por alumnado y personal, son las que están impulsando todas las acciones en defensa de la Universidad Pública.
La universidad pública no puede dejar de ser garante de redistribución de riquezas a través de la formación de la juventud madrileña y debemos defenderla como tantos otros derechos que pretenden arrebatarnos.