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"Esto no es el patio de un colegio aunque usted sí sea un muñeco roto". Así se dirigió Judith Piquet al portavoz del Partido Socialista cuando este intentaba volver a hablar del ex comisario principal, Luis Moreno. La alcaldesa de Alcalá de Henares interrumpió la intervención de Javier Rodríguez Palacios para echarle una de sus habituales regañinas y, con el dedo acusador como marca Piquet, pautar qué se podía decir y qué no.
Por su parte, Rodríguez Palacios no dudó en entrar al juego que ya conocemos todos los alcalaínos asegurando que la regidora desvirtuaba el cargo con sus comentarios, un rifirrafe tradicional entre ambos líderes de partido que acabó en descalificaciones. Si estuviera vigente la herramienta de HODIO de Pedro Sánchez, el termómetro se habría disparado. Así, entre un "pero no le da vergüenza", el "no sé si le quedan uñas", "vergüenza lo que usted vota en el Congreso", y un sinfín de ataques, se empezaron a desdibujar las voces en un final de sesión agridulce para los alcalaínos, pues ¿no se merecen mayor altura de miras en los debates?
En cuanto al centro de la cuestión, Moreno volvió a ser el gran protagonista de nuestra actualidad complutense. De la mano del Partido Socialista, Rodríguez Palacios defendió una moción relativa a "dar respuesta a cuestiones de interés general de la Policía local de Alcalá de Henares", es decir, hablemos del anterior comisario actualmente inmerso en un procedimiento judicial por dos denuncias de presunto acoso y abuso sexual, "en cualquier otro lugar este hombre estaría cesado".
El portavoz socialista también cuestionó las políticas en materia de seguridad ciudadana que ha desarrollado el Ayuntamiento desde la entrada de Moreno al cuerpo de la Policía Local. Y es que, si la persona que las desarrollaba "ha tenido que salir por la puerta de atrás", el PSOE sospecha de sus actuaciones en la ciudad.
No obstante, Rodríguez Palacios dejó claro que estas cuestiones no las preguntaban por primera vez en el pleno, sino que las habían intentado presentar en el Consejo de Seguridad del pasado cinco de marzo, reunión a la que acudió el delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín, y en la que pidió la dimisión de la alcaldesa. Parece que en aquel Consejo, el Partido Popular "no tuvo a bien" responder a las preguntas de la oposición, sino que abogaron por hacer un "monográfico de sus filias" con Martín.
Ataque, contraataque. Palacios consideró a la alcaldesa demasiado "alterada", asegurando que si les midieran las pulsaciones, a Piquet se le dispararían. La respuesta de la alcaldesa fue de encabezado de noticia: "Usted está más muerto que vivo". Nada más que añadir, su señoría.